lunes, 8 de diciembre de 2014

EL ASESINATO DEL GENERAL PATTON (Editado originalmente el 22/2/2012)

“Hemos llegado a una terrible situación con este gran patriota, está fuera de control y hemos de salvarle de sí mismo” General “Wild Bill” Donovan, responsable del OSS (Office of Strategic Services), que no se fiaba de Patton.

A partir de 2008 se han ido abriendo los diarios del jefe de la OSS arriba citado, revelando que el jefe de los espías americanos quería a Patton muerto, ya que era una amenaza porque deseaba un choque con los soviéticos, que hubiese costado vidas americanas. La muerte del General George Patton en Diciembre de 1945, meses después del final de la guerra mundial, es uno de aquellos misterios de la guerra que han permanecido en el tiempo. Es cierto que sufrió heridas graves en el accidente de coche en Manheim, Alemania, pero se estaba recuperando y estaba a punto de volar de regreso a los Estados Unidos. Por lo que se va sabiendo el general “Wild Bill” Donovan ordenó silenciar definitivamente a Patton, ordenando al condecorado Douglas Bazata realizar la labor.

El historiador Robert Wilcox, ha estudiado durante una década los pormenores del final de Patton y lo ha plasmado en su libro “Target Patton” con entrevistas a Bazata que murió en 1999. Éste indica de forma detallada cómo preparó el accidente en el que un camión militar se estrelló contra el Cadillac de Patton y luego le disparó al general un proyectil de baja velocidad, que le rompió el cuello, mientras que sus compañeros en el coche no sufrieron daño alguno. Bazata también indica que cuando Patton empezó a recuperarse de sus heridas, los mandos hicieron la vista gorda mientras agentes del NKVD envenenaban al general. Wilcox indicó en The Sunday Telegraph que cuando habló con Bazata “Éste sentía remordimientos, por todos los asesinatos que había cometido” Me confesó que él causó el accidente y que se lo ordenó por Donovan”. Donovan le había dicho “Tenemos una situación terrible con este gran patriota, está fuera de control y le debemos salvar de sí mismo. Trata de destrozar todo lo que los aliados hemos hecho” Wilcox indica que cree en Bazata, ya que es un “tipo genuino”.

Douglas Bazata tuvo una vida extraordinaria. Fue miembro de los Jedburghs, la unidad de élite que saltó en paracaídas sobre Francia para ayudar a montar la Resistencia para en Día D en 1944. Obtuvo cuatro corazones púrpura, la Cruz de Servicios Distinguidos y la Cruz de Guerra francesa en tres ocasiones. Después de la guerra se convirtió en un conocido artista que disfrutó del patrocinio de la Princesa Grace de Mónaco y del Duque y la Duquesa de Windsor. Fue amigo de Salvador Dalí, que le pintó como rostro de un cuadro de Don Quijote. Acabó su carrera como asistente del Secretario de la Marina del presidente Reagan, John Lehman.

En su investigación Wilcox, entrevistó a Stephen Skubik, oficial de la Contrainteligencia del Ejército de los Estados Unidos, que dijo que sabía que Patton estaba en la lista negra de Stalin. Parece que las pruebas indican “que los rusos acabaron el trabajo”. Además, los mandos querían ocultar algo ya que al menos cinco documentos sobre el accidente desaparecieron de los archivos oficiales. El conductor del camión fue llevado inmediatamente a Londres antes de que pudiese ser interrogado y no se hizo la autopsia del cuerpo de Patton. Además, un experto en Cadillacs de Detroit, ha determinado que el coche que está expuesto en el Museo de Patton en Fort Knox, no era el de Patton. “Algo ocultan” dijo Wilcox. Patton fue un dinámico y controvertido general de tanques al mando del 3er Ejército, que portaba sus revólveres con cachas de nacar y que avanzó imparable a través de Francia después del Día D. Pero su ambición en llegar a Berlín antes que los rusos, hizo que Eisenhower frustrase sus ambiciones, dando la gasolina de Patton al británico Montgomery.

Patton, que no se fiaba de los rusos, también creía que Eisenhower no le permitió acabar con la bolsa de Falaise en Normandía, permitiendo que miles de soldados alemanes escapasen y pudiesen volver a luchar. Esto permitió la muerte de miles de americanos en la contraofensiva invernal alemana de las Ardenas. Para aplacar a Stalin, se ordenó que el 3er Ejército se detuviese al alcanzar la frontera alemana impidiendo el avance sobre Berlín o Praga, que hubiesen evitado la dominación soviética tras la guerra de la Europa oriental. Patton iba a renunciar del ejército. Quería la guerra con los rusos y el gobierno consideraba que era un estúpido. También sabía secretos de la guerra que podían arruinar carreras. Wilcox cree que Eisenhower nunca hubiese llegado a presidente si Patton hubiese vivido para decir las cosas que quería decir.

Charles Province, Presidente de la George S. Patton Historical Society, dice que espera que lo publicado por Wilcox destape el complot contra Patton. Y añade que “Había un montón de gente que estaba muy contenta por la muerte de Patton. Él iba a abrir de verdad una puerta sobre muchas cosas ocultas y que debían de permanecer así”

No hay comentarios:

Publicar un comentario