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domingo, 1 de septiembre de 2019

¿CUANTOS PRESIDENTES?



No voy a entrar en los disparates históricos de los separatistas y su “Institut de Nova Historia”, bien regados con nuestro dinero desgraciadamente. Han llegado muy lejos en su ridículo objetivo de crear una historia y una categoría para Cataluña, que jamás fue y que en otras circunstancias sería cómico. Creo que en sus comparecencias para explicar sus dislates el respetable debería estallar en carcajadas, pero parece que se lo toman en serio aquellos que escuchan.

sábado, 14 de julio de 2018

LOS 10 PASOS DEL GENOCIDIO


Cuando se trata de eliminar a un grupo determinado que resulta molesto, es un mal ejemplo, es peligroso para el sistema o no sirve a los intereses políticos de los que detentan el poder, existen perfectamente tipificados los pasos que debe dar ese gobierno de turno para eliminar físicamente a los que considera indeseables para el sistema.

Cualquier parecido con la actualidad es pura coincidencia. No tengan dudas.

jueves, 28 de diciembre de 2017

LAS MENTIRAS DE LOS SEPARATISTAS


Con los acontecimientos que aún humean en Cataluña y lo que durarán, creo que es el momento adecuado de hablar un poco de historia y sobre todo de la historieta sobre la que está basada toda la pantomima separatista que tanto daño ha hecho y hace a Cataluña. Si lo analizamos bien, veremos que a pesar de intentonas cómicas y ridículas durante los siglos XIX y XX, todo esto lo inicia seriamente y sin escrúpulos Jorge Pujol y lo desencadena Arturo Mas.

lunes, 27 de febrero de 2017

¿PALABRAS = ARMAS?


Me gusta todo lo relacionado con el lenguaje, sus giros, modismos, palabras nuevas, cambios de sentido, etc. Además nos hallamos en una época donde eso sucede continuamente y las palabras sujetas a un lenguaje pueden convertirse en un arma terrible. Es cierto, las lenguas y las palabras avanzan, pero otra cosa es su uso político con un fondo perverso. La última de los comunistas es que no se puede decir “Guardería”, hay que decir ”Escuela Infantil”. Nos lo exige sin discusión posible Irene Montero de ese grupo tan sensible, multicultural, etnico, sostenible, dialogante, feminista y tolerante como es Podemos...(http://blogs.elconfidencial.com/cultura/mala-fama/2017-02-24/guarderia-escuela-infantil-irene-montero-toni-canto_1338209/).

lunes, 13 de junio de 2016

FRANCO Y EL CATALÁN


Siempre hemos oído que el catalán era perseguido y prohibido durante el régimen de Franco. No se podía hablar en catalán. Los extremistas y fanáticos que gobiernan en Cataluña no cejan de soltar esta cantinela falsa y continuada a las nuevas generaciones que no vivieron aquella época, supuestamente de sombras.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

CARLES FONTSERÈ-IN MEMORIAM (1916-2007) (Editado originalmente el 14/10/2012)


Hoy quiero hablar de Carles Fontserè escenógrafo, decorador, pintor, escritor y sobre todo, extraordinario cartelista. Sus combativos carteles republicanos durante la Guerra Civil Española, empapelaban las calles de Barcelona al inicio de la contienda.

Sabéis de mi poca afición a las izquierdas y demás utopias socialistas, que sólo han traído a la humanidad desgracia, miseria y muerte allá donde han tenido la desgracia de ser aplicadas. Sin embargo, “lo cortés, no quita lo valiente” y creo que en caso de Fontseré es importante conocer sus vivencias de primera mano tras las Guerra Civil Española, en su exilio en Francia durante la II Guerra Mundial, en manos alemanas. Es un testigo de excepción y sus opiniones, basadas en sus experiencias personales, son muy rompedoras. Y “políticamente incorrectas”...

Tengamos en cuenta que Fotserè vivió en la Francia ocupada, montó una revista musical con Cantinflas en México y en los USA trabajó como dibujante de tebeos, editor y taxista. Se reconocía como ateo pero su moral era cristiana, según sus palabras. Y rojo republicano. Hasta su muerte en 2007, vivió con su mujer, Terry, en una masía catalana que reconstruyó en el bosque de Bañolas. Una vida muy interesante y movida.

En 2004 publicó el libro “Un exiliado de tercera. En París durante la II Guerra Mundial” (Edit. El Acantilado, intentad buscarlo, aunque no fue re-editado), en el que da cuenta de lo que tuvo que pasar desde el final de la Guerra Civil Española y su huída a Francia, pasando por los campos de concentración franceses cerca de la frontera.

Decidió cruzar los Pirineos tras perder la guerra dejando España a sus espaldas, según explica en su libro “Ya no había nada detrás de mí. Sólo existía lo que había de los Pirineos hacia adelante”. Él consideraba que no sólo había mucho camino por delante, sino que habían muchas cosas por hacer. Se propuso llegar hasta París donde podría trabajar en lo suyo: dibujo, decoración, cartelismo, grafismo, publicidad. “Otros exiliados se torturaban pensando en volver”, remata.

Es curioso ver en qué momento Fontserè considera que la guerra en España está perdida “Me desanimó ver que Companys aceptaba presidir la Olimpiada Popular, cultural, para contrarrestar los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936. Una provocación contra Alemania, que celebraba sus Juegos ¡El país más mierdecita del mundo, Cataluña, contra el más poderoso, Alemania! Me pareció poco sensato, poco político. Se me cayó Companys a los pies. Y encima lo promovían los estalinistas".

Una vez en Francia y al igual que los exiliados de tercera (de ahí el título de su obra), fue enviado a un campo de concentración francés junto a Perpiñán en la playa al aire libre. Rodeado de una doble alambrada, el gobierno francés internó en horribles condiciones a los españoles huidos, con la intención de que regresasen a España con Franco para que se alistasen a la legión o a compañías de trabajos forzados “¡Hijos de puta...!” dice Fontseré sobre los franceses. Y continua “Atajo de indeseables” nos llamó el jefe del gobierno francés Édouard Daladier, un radical socialista. Igual que Albert Serrault, que en la Asamblea Nacional francesa nos definió como “esos despojos de la humanidad que han perdido todo sentido moral y que constituirían para nosotros (los franceses) un peligro muy grave si los mantuviéramos en nuestro país”. “¡Hijos de puta!” remata Fontserè “¡Allí murieron 14.000 españoles en seis meses!”. “El ministro de Colonias dijo que deberían enviarnos al fondo del Pacífico, entre las islas desiertas y deshabitadas, un territorio en el que pudiera hacerse lo mismo que hizo Inglaterra cuando transportó a los convictos a Australia”.

Su enfado es comprensible y su sensación fue de desconcierto ante el desmoronamiento del sueño francés. Los franceses rompieron su sensación de grupo, de ejército y tuvo que espabilarse hasta decidir rápidamente que debía fugarse. Otros compañeros se alistaron a la Legión Extranjera o compañías de trabajo en Francia “como esclavos” remata. Curiosamente añade que cuando esos compañeros fueron capturados por los alemanes, los enviaron a sus campos como prisioneros de guerra de un ejército enemigo que eran.

Logró fugarse tras analizar las alambradas, los cambios de guardia de las implacables tropas senegalesas que les vigilaban. “Al hacerlo, deserté de las honorables filas de los mártires del anti-fascismo. ¡Les hice butifarra a todos: a los guardias y a los presos! Me rebelé a aquel destino de mártir”. Lo siguiente no tiene desperdicio “Es que creo que es así, que muchos aceptaban ese destino. Yo no. Y hoy parece que sólo eres de los buenos si has sufrido mucho. Pues bien: aunque se indignen muchos “buenos”, yo diré que me divertí en el exilio, me lo pasé bien. Llegué a París sin dinero y sin papeles. Al principio pasé hambre, pero en cuanto conseguí lápices y pinceles, me gané dignamente la vida dibujando para varias publicaciones”

Cuando el libro entra en la vida diaria del París ocupado, la incredulidad aparece en el lector tras años de bombardeo mediático sobre lo malvados que eran los alemanes “Había muchísima vida cultural en el París ocupado. Jean-Paul Sartre empezó a ser conocido en esos años y Albert Camus salió expresamente de Argelia para presentarse en aquel París y estrenar sus obras con éxito. ¡Había mucha vida intelectual, artística y cultural en aquel París de la ocupación! Uno piensa que debía ser una vida activa clandestina, lejos de los alemanes, pero no “Los alemanes organizaban conciertos gratuitos por las calles de París y fomentaban estas actividades sin problemas. Yo llegaba de un piojoso campo de concentración y me topaba con música en las calles ¡maravilloso!”

Pero Fontserè, pensará uno enseguida, ¡¡está usted hablando de los nazis!! “Los soldados alemanes entraron en París de la mano de los soldados franceses, y eran unos enamorados de París y la protegieron. La actividad económica no se alteró: había electricidad, teléfono..., todo. El jefe del Estado Mayor alemán en París, Hans Speidel, se reunía con artistas e intelectuales franceses como Cocteau, Guitry, Gallimard... Por la calle, los oficiales alemanes se bajaban de la acera para dejarte pasar. En los cinco años que estuvieron en París, jamás vi a un soldado alemán armado por la calle ¡No hacia falta! Repartían chocolate por las calles”

¿Por lo menos habría resistencia, Sr, Fontserè? me pregunto al borde del desmayo, pero Fontseré es demoledor en su libro “Eso es un mito urdido luego por gaullistas y comunistas. Había acuerdo, había colaboración. Por lo que yo vi ¡había 40 millones de franceses petainistas! Los alemanes respetaron al ejército francés y Pétain, con ese acuerdo, salvó París y a los franceses de la destrucción. Fue inteligente y sensato. Nunca tuve sensación de temor ante los alemanes y me cruzaba con ellos erguido, taconeando y con orgullo ¡Nada de esconderme y asustarme! Una noche, sí había toque de queda por la noche, me crucé con una patrulla alemana que me dio el alto. Yo saludé con el puño en alto diciendo ¡Red spaniard, I’m a red spaniard! he hice con los dedo el gesto de disparar y dije ¡Franco, pum, pum, pum!. Me sonrieron e incluso uno de ellos me saludó llevándose el puño cerrado a la frente. Los nazis respetaban más a los combatientes republicanos que a Franco. Admiraban cómo habíamos formado un ejército popular, cómo habíamos resistido durante tres años”

Me pregunto más cosas ¿Y el caso Companys? Se lo entregaron los alemanes a Franco. “Companys se equivocó. En vez de presentarse orgullosamente a los alemanes como presidente de la Generalidad, se paseaba por París vestido con un traje blanco, como uno más. Intenté liberarlo cuando estuvo preso unos días en La Santé de París: con otros catalanes escribimos una carta a la comandancia alemana. 

No resultó. A los alemanes les disgustó mucho que Franco lo fusilase y después de eso no permitieron jamás que se entregara ni a un solo exiliado español más”

Lo que sigue es de traca “Yo no exculpo a los nazis, sólo digo lo que sé, y la verdad es que Alemania representaba por entonces lo más vanguardista y avanzado de Europa. Sus gobernantes eran jóvenes, mientras los de Francia eran vetustos. Goebbels se equivocó: mientras los americanos hacían docenas de películas sobre pérfidos nazis encarnados por las mejores estrellas de Hollywood ¡los alemanes no hicieron ni una sobre los americanos! ¡Qué fallo de propaganda! También los juicios de Nuremberg fueron más propaganda que justicia. Ejecutaron a cuatro que no les servían ¡pero acogieron en Estados Unidos a científicos como von Braun”

“Yo me quedé en París desde 1939 hasta 1948. Los políticos catalanes y españoles de izquierdas no me ayudaron, solo los cuáqueros que me dieron el dinero para comprar los pinceles y lápices y poder trabajar. Trabajé para los alemanes con mis carteles y dibujos. Nunca tuve problemas para entrar en la Comandancia de París con mis trabajos. Eran serios, formales y pagaban sin retrasos”

Decidí volver a España tras haber vivido una vida intensa en 1973 con Franco todavía en el poder. No tuve ningún problema. Por eso sé que los antifranquistas no se preocuparon del exilio cuando han gobernado. Alfonso Guerra montó una exposición que era una tomadura de pelo, una vergüenza: cuando los socialistas gobernaron ¿qué hicieron por los exiliados? ¡Nada! Yo pude volver porque tenía dinero para hacerlo, pero... ¿y los demás?

Un libro imprescindible si podéis encontrarlo.

lunes, 8 de diciembre de 2014

EL TIMO DEL BARÇA CATALÁN (Editado originalmente el 18/2/2012)

Siguiendo mi artículo sobre el 11 de Septiembre (Día Nacional de Cataluña), hoy ha aparecido en  el periódico “La Gaceta” un artículo muy interesante y demoledor sobre el origen del Barça, el equipo de fútbol símbolo de Cataluña y de todo lo catalán. Hoy lejos de ser un simple e importante club deportivo se ha convertido gracias a los políticos, en uno de los arietes de los fanáticos catalanes en su ruptura con España. Me gustaría añadir antes de su lectura que el fundador del Barça fue un suizo llamado Hans Max-Gamper yq eu con el tiempo lo han catalanizado como Joan Gamper.  También decir que no soy aficionado al fútbol, jamás he estado en un estadio ni he presenciado un partido; soy totalmente indiferente al fútbol y al deprote en general. Sencillamente, no me interesa. Pero este artículo va más allá del deporte y entra de lleno en la manipulación política de un club deportivo. El artículo se titula “Cuando el Barça no admitía catalanes” y está escrito por Fernando Díaz Villanueva, historiador y periodista. Lo transcribo tal como es, sin más comentarios. Lo dejo a vuestro criterio:

Las cosas no siempre son lo que parecen. Tal vez hoy el FC Barcelona sea el símbolo del catalanismo, pero no siempre fue así. El Español, su eterno rival, nació porque la principio los españoles, que era lo mismo que decir catalanes, no podían jugar en el Barça, un equipo fundado por un extranjero y que sólo aceptaba extranjeros.

En 1889 llegó a Barcelona procedente  de Lyon un joven atleta suizo. Se llamaba Hans Max-Gamper y había nacido 22 años antes en Winterthur, una industriosa ciudad del cantón de Zúrich. Gamper no sabía hablar español ni catalán. A cambio se desenvolvía con soltura en francés y en alemán, su lengua madre. Un mal comienzo para triunfar en la Barcelona del cambio de siglo, pero, arrojado como era, desconocer las lenguas locales no le arredró. Nada más llegar empezó a establecer fructíferas relaciones sociales con los más jóvenes de la comunidad extranjera de la Ciudad Condal, en aquel entonces relativamente numerosa dada la condición de Barcelona como capital económica de España.

Ese mismo año, Gamper, que aspiraba a vivir del deporte, algo inédito hasta aquella época y reservado a los señoritos de la burguesía, queiso entrar en el Gimnasio Tolosa, alma máter del primer club de fútbol de Barcelona: el Catalán Sport Club. Y ahí fue donde saltó la chispa. El gimnasio le denegó la entrada por tratarse de un estranjero, pero gamper era obstinado, así que decidió montar un club de fútbol a instancias del Gimnasio Solé, otro de los centros donde se reunían los aún escasos aficionados a ese deporte en la ciudad.

El 29 de Noviembre de 1899 se fundó el llamado Club Football of Barcelona. Gamper, que había jugado como capitán años antes en el equipo de la ciudad suiza de Basilea, no se rompió la cabeza y escogió como colores de la camiseta los mismos que los de su antiguo club: el azul y el granate. Hoy, más de un siglo después ambos equipos -el suizo y el español- siguen vistiendo la misma camiseta. Las coincidencias entre el Basilea y el Barcelona no quedan ahí. El escudo es de similar diseño y comparten idéntico balón de cuero.

Aquel Club Football of Barcelona era sólo para extranjeros por expreso deseo del propio Gamper, que aún andaba escocido tras la negativa del catalán Sport Club por no admitirle como jugador. Su fundador no se sentía todavía demasiado atado ni a la ciudad ni al país que acababa de acogerle en su voluntario exilio. El primer presidente del club fue el inglés Walter Wild, que también era jugador, tras pedírselo Gamper personalmente. El fútbol, a fin de cuentas, era algo propio de ingleses que lo habían inventado sólo 30 años antes.

Pero la afición a este deporte creció rápidamente en toda Europa. Los jóvenes, especialmente los de la bien alimentad y ociosa clase alta, se pirraban por el balompié. Con el CF Barcelona de Gamper, cerrado a los aspirantes nacionales, un estudiante de ingeniería industrial llamadoÁngel Rodriguez Ruiz se juntó con otros dos compañeros (Octavio Aballí y Luis Roca) para crear un nuevo club, al que dieron el nombre de Sociedad Española de Football. La plantilla del nuevo equipo era en su práctica totalidad de origen catalán con la excepción de un par de vascos y un andaluz. respecto a los colores, la Sociedad Española de Football, conocida ya, simplemente como “el Español”, se decantó por el azul y el blanco en homenaje a los almogávares y en particular a su caudillo, Roger de Lauria.

La rivalidad entre ambos equipos no tardó en manifestarse. Durante los primeros años el Barcelona era el equipo de los extranjeros, en su mayoría ingleses y alemanes, mientras que el Español era el de los locales. Tal vez por eso, años después, el rey Alfonso XIII les concedió el título de Real y la corona que hoy remata su escudo y que todavía nadie se ha atrevido a quitar.

11 DE SEPTIEMBRE-DIADA EN CATALUÑA (Editado originalmente el 18/2/2012)


Hoy me aparto de lo habitual en mis artículos ya que este año de 2012, ha habido un acontecimiento que debe ser comentado y hasta donde pueda ponerlo en su justa medida. Acabamos de ver a miles de personas echarse a la calle en Barcelona para celebrar lo que la historia oficial y Cataluña en particular, dicen que fue una batalla contra las fuerzas borbónicas. No voy a discutir el éxito por la convocatoria, porque lo ha sido a todas luces. Sin embargo, los que siempre hemos creído que la historia oficial debe ser analizada con cuidado y lejos de estridencias patrióticas o fanatismo sin sentido, esta batalla barcelonesa también debe ser revisada sobre los supuestos de lo que se dice que pasó.

Comprendo, porque así lo indica la historia con suficientes ejemplos, que todo pueblo, ciudad, región, país o gobierno necesita a sus héroes y mártires para dar sentido y construcción a cosas que de otra forma no se aceptarían. Validando este principio vamos a ver qué pasó en Barcelona en 1714.

Los barceloneses que se levantaron en armas contra Felipe de Anjou, no lo hicieron en nombre de la independencia de Cataluña, sino del Archiduque Carlos, el honor y la libertad de toda España. Veamos una parte del bando que emitió el famoso Rafael Casanovas, supuesto mártir de la batalla, apelando al último combate, y que no deja lugar a dudas de por qué luchaban. Dice así: “Se confía que todos, como verdaderos hijos de la patria, amantes de la libertad, acudan a los lugares señalados a fin de derramar gloriosamente su sangre y su vida por su rey, por su honor, por la patria y por la libertad de toda España”. Evidentemente, no habla de Cataluña...

Lo curioso es que la Guerra de Sucesión ya había sido ganada por Felipe V, rey de la dinastía Borbón,  y una parte de los catalanes siguió resistiendo defendiendo al otros candidato a rey de España, Carlos de Austria como he comentado más arriba. Al parecer no habían sido informados de la situación y de que Carlos de ya se había retirado de la pugna por el trono de España. Felipe V organizó un bloqueo naval de Barcelona que no fue efectivo y finalmente atacó por tierra. La resistencia duró dos meses, ya que consideraban que la nueva dinastía iba a esclavizar a España.

La resistencia fue organizada por el resuelto general Antonio Villarroel, de origen gallego, y el alcalde Rafael de Casanova, hombre vacilante. En el asalto final Casanova estaba en la cama y Villarroel había sido cesado, pero ambos se presentaron en la batalla. Casanova fue herido levemente, se le da por muerto, pero ordenó quemar sus documentos y escapó de la batalla disfrazado de fraile ayudado por unos acólitos. 

Cuando la resistencia fue vencida, su crearon los “Mossos de d’Escuadra”. Este cuerpo que hoy se cree que es una de las señas de identidad catalana, fue creado por Pere Anton Veciana, un felipista entusiasta de la ciudad de Valls. Este cuerpo represaliaba a los restos de las guerrillas de Carlos de Austria que estaban por las montañas huidos y que representaban una amenaza a España.

La ciudad de Barcelona no fue saqueada en contra de las costumbres de la época. Y la derrota fue muy beneficiosa para Cataluña ya que la industria textil floreció. Y pese a las quejas nacionalistas, el siglo XVIII fue muy próspero en términos de trabajo y paz. Se pudo comerciar con America sin problemas desde Barcelona y pronto los catalanes olvidaron la derrota y se unieron a la monarquía borbónica.

Por último, Rafael Casanova obtuvo el perdón regio a los pocos meses de la batalla y regresó provechosamente a trabajar como abogado, adaptándose sin problemas a la nueva situación, en la que el rey abolió los fueros regionales. Murió en su casa de Sant Boi de Llobregat, rodeado de su familia, el 2 de Mayo de 1743.

Siguiendo por el siglo XIX, ya no quiero entrar en la defensa de España desde Cataluña contra las tropas de Napoleón por el “Timbaler del Bruc” o el granadino Mariano Álvarez de Castro defendiendo Gerona contra los franceses. O las tropas catalanas en Filipinas, Cuba, Marruecos o los Tercios de Requetés de Nuestra Señora de Montserrat a las órdenes de Franco y formadas por  catalanes únicamente. Esto no le gustará a los fanáticos, pero es la historia y hay que asumirla.

Cuando veo manifestaciones como la de este 11 de Septiembre de 2012 me preguntó ¿cómo se puede engañar tanto a la gente?

RAFAEL CASANOVA (Editado originalmente el 9/9/2014)

El otro día tuve ocasión de hablar con un conocido partidario de la independencia de Cataluña que, aunque bastante tocado por el "Affaire Pujol", sigue con sus rollos de libertad, que si el robo histórico y demás chorradas. Su héroe era Rafael de Casanova según proclamaba, al cual rinde tributo cada 11 de Septiembre en su monumento ubicado donde se supone que cayó. Suele llevar una corona al monumento con unos cuantos acólitos que pertenecen, a una "platajunta reivindicativa" de Pineda de Mar, en el Maresme.

Rápidamente le hice la pregunta del millón ¿dónde había muerto Rafael de Casanova? Me miró incrédulo sin entender cómo podía preguntar algo así si era evidente que había sido en el sitio de la ciudad por las tropas borbónicas en 1714 y defendiendo la libertad de Cataluña y por supuesto su autonomía.

Pronto le bajé del guindo diciéndole que se llamaba Rafael Casanova, sin la "de", que había huido ligeramente herido de la ciudadela disfrazado de monje y que había muerto confortablemente rodeado de los suyos en Sant Boi de Llobregat el 2 de Mayo de 1743. Obtuvo el perdón de Felipe V y volvió a ejercer con normalidad como abogado que era su profesión antes de ser "Conseller en Cap". De héroe nada. No daba crédito a lo que yo decía ya que estaban homenajeando a alguien que no se había sacrificado por Cataluña y comenzaba a vislumbrar que algo no encaja con la historia oficial.

Comprendo que sufrir en poco tiempo otro golpe como el del "Affaire Pujol" no tiene que ser fácil para un independentista, pero demuestra el poco conocimiento histórico de esa gente y su capacidad para asimilar como válida cualquier manipulación desde el poder. Ya no entré en que Cataluña jamás fue un país, ni nación alguna y que siempre perteneció al Reino de Aragón, del cual era un principado con salida al mar.

El bando popular que emitió Rafael Casanova también fue otro golpe a este conocido ya que en ningún momento habla de Cataluña como nación y sí como parte de España e insta a los barceloneses a defender la patria. Aquí lo incluyo completo traducido del catalán:

"Se hace saber a todos generalmente, de parte de los tres Excelentísimos Comunes, considerando el parecer de los Señores de la Junta de Gobierno, personas asociadas, nobles, ciudadanos y oficiales de guerra, que separadamente están impidiendo que los enemigos se internen en la ciudad; atendiendo que la deplorable infelicidad de esta ciudad, en la que hoy reside la libertad de todo el Principado y de toda España, está expuesta al último extremo de someterse a una entera esclavitud. Notifican, amonestan y exhortan, representando así a los padres de la Patria que se afligen de la desgracia irreparable que amenaza el favor e injusto encono de las armas franco-españolas, haciendo seria reflexión del estado en que los enemigos del Rey N.S., de nuestra libertad y Patria, están apostados ocupando todas las brechas, cortaduras, baluartes del Portal Nou, Sta. Clara, Llevant y Sta. Eulalia.

Se hace saber, que si luego, inmediatamente de oído el presente pregón, todos los naturales, habitantes y demás gentes hábiles para el ejercicio de las armas no se presentan en las plazas de Junqueras, Born y Plaza de Palacio, a fin de que unidos con todos los Señores que representan los Comunes, se pueda rechazar los enemigos, haciendo el último esfuerzo, esperando que Dios misericordioso, mejorará la suerte.
 
Se hace también saber, que siendo la esclavitud cierta y forzosa, en obligación de sus cargos, explican, declaran y protestan los presentes, y dan testimonio a las generaciones venideras, de que han ejecutado las últimas exhortaciones y esfuerzos, quejándose de todos los males, ruinas y desolaciones que sobrevengan a nuestra común y afligida Patria, y extermine todos los honores y privilegios, quedando esclavos con los demás españoles engañados y todos en esclavitud del dominio francés; pero así y todo se confía, que todos como verdaderos hijos de la Patria, amantes de la libertad, acudirán a los lugares señalados, a fin de derramar gloriosamente su sangre y su vida por su Rey, por su honor, por la Patria y por la libertad de toda España."
 
Y finalmente dicen y hacen saber, que si después de una hora de publicado el pregón, no comparezca gente suficiente para ejecutar la ideada empresa, es forzoso, preciso y necesario llamar y pedir capitulación a los enemigos, antes de llegar la noche, para no exponer a la más lamentable ruina de la Ciudad, para no exponerla a un saqueo general que profane los Santos Templos, y al sacrificio de niños, mujeres y a los religiosos. Y para que a todos sea generalmente notorio, que con voz alta, clara e inteligible sea publicado por todas las calles de la presente ciudad. Dado en la casa de la Excelentísima Ciudad, residiendo en el Portal de S. Antonio, presentes los mencionados Excelentísimos Señores y personas asociadas, a 11 de Septiembre, a las 3 de la tarde, de 1714».

Sin comentarios. Buen 11 de Septiembre. Yo estaré en ¡Madrid!