Mostrando entradas con la etiqueta ciencia alemana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ciencia alemana. Mostrar todas las entradas

martes, 14 de marzo de 2023

               El Silbervogel sub-orbital diseñado por Eugen Sänger y su mujer Irene Bredt
 
HARPER’S MAGAZINE - Octubre 1946 (y 4)

‘Según documentación, se estaba preparando un bombardero de largo alcance propulsado por un motor de cohete, pero jamás fue completado simplemente porque la guerra acabó muy rápido. Este avión hubiese sido capaz de volar desde Alemania hasta Nueva York en cuarenta minutos en vuelo sub-orbital. El piloto iría en una cabina presurizada, volando a 248 kilómetros de altura. El despegue sería mediante una catapulta a más de 800 kilómetros por hora, y la nave llegaría a su máxima altitud en sólo 4 minutos. Una vez ahí y con el depósito de combustible vacío, planearía en la atmósfera exterior hasta caer sobre su objetivo. Con 100 bombarderos de este tipo, los alemanes esperaban destruir cualquier ciudad del planeta en unos cuantos días. Los expertos de las fuerzas aéreas han declarado públicamente que en cohetería y misiles guiados, los alemanes estaban 10 años por delante que nosotros’.


‘Los alemanes también tenía dispositivos preparados para salvar a los pilotos que se viesen forzados a abandonar sus aviones supersónicos en vuelo. Normalmente un piloto que sacase su cabeza a esas velocidades moriría en el acto. Su paracaídas al abrirse se quemaría. Para prevenir estos graves problemas, se desarrolló un asiento eyectable, que permitía el piloto abandonar el avión sin problemas y llegar sano y salvo a tierra’.


‘Una variante alemana del misil aéreo guiado, fue el torpedo que se dirigía infaliblemente a su objetivo, guiado hacia su objetivo a 16 kilómetros, por el sonido de las hélices. Este “misil” navegaba a 10 metros bajo el agua, a 65 kilómetros por hora sin ser visto. Cuando se situaba bajo su objetivo, explotaba. 


‘Todas estas revelaciones llevan a la siguiente pregunta: ¿Estaba Alemania tan avanzada en investigación sobre cohetería que, con algo más de tiempo, hubiese ganado la guerra?. Sus secretos de guerra, ahora divulgados, parecen indicar esa posibilidad. Y la Inteligencia de de las Fuerzas Aéreas, le dijo a la Sociedad de Ingenieros Aeronáuticos hace pocos meses que ‘Los alemanes estaban preparando sorpresas en cohetería para todo el mundo y para Inglaterra en particular que habrían provocado, se cree, un cambio en el curso de la guerra si la invasión se hubiese pospuesto sólo medio año”. 


’En cuanto a los secretos de guerra, que convencionalmente no solían ser demasiados, en este caso nos movemos en 750.000 documentos, de los cuales 2/3 son sobre aeronáutica y requerirán de varios años y cientos de personas para preparar todo este material para acceso y uso público. Actualmente los traductores de la Oficina de Servicios Técnicos, están procesando este material a un ritmo de 1000 por semana. Se está creando un nuevo diccionario de términos alemanes que estamos encontrando, algo así como 45.000 palabras nuevas palabras técnicas y científicas’.

jueves, 9 de marzo de 2023


HARPER’S MAGAZINE - Octubre 1946 (3)

‘La pasteurización de la leche por luz ultravioleta siempre había fracasado en otros países, pero los alemanes habían hallado el cómo hacerla utilizando tubos de luz muy largos y simultáneamente como enriquecer la leche con vitamina D. En una fábrica en Kiel, los investigadores británicos del “Comité Conjunto de Objetivos de Inteligencia”, encontraron que estaban fabricando “quesos Holander y Tilitser de alta calidad”, con un nuevo método a una velocidad inusitada. “Ochenta minutos desde cuajar hasta su acabado”, reportaron los investigadores. La industria mundial del queso jamás había podido igualar algo así’. La mantequilla (en una lechería cerca de Hamburgo), estaba produciendo por la vía de algo largamente deseado por los fabricantes americanos de mantequilla: una máquina de fabricación continua de mantequilla. Un invento de unos fabricantes de una fábrica de leche de Stuttgart, que necesitaba menos espacio que las mantequeras americanas y que producía casi 700 kilos por hora. La máquina fue rápidamente embarcada para su prueba en los USA, por el Instituto Americano de la Mantequilla’.
 

‘Entre otras innovaciones en la comida, se encontraba la forma en que los alemanes podían producir levadura en cantidades ilimitadas. Los restos de licor de sulfito usado para fabricar la celulosa, eran tratados con un organismo conocido por los bacteriólogos como “candida arborea" a temperaturas más altas que las que se usaban en la fabricación de la levadura. El producto acabado servía indistintamente para comida para animales o para humanos. Su valor calórico era cuatro veces del de la carne y contenía dos veces más de proteína’.
 

‘Los alemanes también habían desarrollado nuevos métodos de conservación de la comida con plástico y unas nuevas técnicas avanzadas de refrigeración. La refrigeración y  el aire acondicionado en los submarinos alemanes había llegado a ser tan eficiente, que podían viajar desde Alemania hasta el Pacífico, operar allí durante dos meses y luego regresar a Alemania, sin haber necesitado la búsqueda de agua fresca para la tripulación'.
 

'Utilizaron también una mezcla secreta de plásticos (entre ellos había acetato de polivinilo, tiza y talco), con el objetivo de proteger el pan y el queso. Una rodaja fresca era sumergida, secada, sumergida de nuevo, luego calentada media hora a 285 grados. Podía ser consumida ocho meses más tarde en buenas condiciones’.
 

‘En cuanto a secretos médicos, remarcó un cirujano del ejército, ahorrarán años de investigación médica. Algunos de ellos son revolucionarios. Por ejemplo la técnica alemana para el tratamiento prolongado y muchas veces fatal, de la exposición al frío. Este descubrimiento le da la vuelta a la ciencia médica hasta ahora sobre este particular. En cada uno de los experimentos, los voluntarios fueron revividos, tanto temporalmente como permanentemente, por la inmersión inmediata en agua caliente. En dos casos de completa paralización del corazón y cese de la respiración, un baño a 122 grados de agua caliente devolvió a ambos sujetos a la vida. Antes de que nuestra guerra con Japón finalizase, este método fue adoptado para el tratamiento y uso de los Servicios de Rescate Aéreo-Marítimo de los Estados Unidos y es ampliamente aceptado por la medicina actual’.
 

‘Los investigadores médicos alemanes habían descubierto una forma de producir plasma sanguíneo sintético. Llamado “Capan”, se hizo a escala comercial e iguala en resultados al plasma natural. Otro descubrimiento fue el llamado “Periston”, un sustituto de la sangre líquida. Sólo los alemanes han logrado una producción oxidante de la adrenalina (Adrenocromo), y en grandes cantidades. Fue utilizada con éxito para combatir la alta presión arterial (de la cual mueren anualmente en los USA, 750.000 personas). Hoy tenemos el secreto de la fabricación y el suministro’.
 

‘Al mismo tiempo y de gran importancia médica, fueron ciertas investigaciones realizadas por el Dr. Boris Rojewsky del Instituto de Bioquímica Kaiser Guillermo en Frankfurt. Y tenían que ver con la ionización del aire y su relación con la salud. Se descubrió que el aire ionizado positivamente tenía efectos perjudiciales en el bienestar humano y que estaba relacionado con el malestar y la depresión sentida en ocasiones cuando el barómetro bajaba. En muchas personas, se descubrió que su presencia causaba asma, fiebre y tensión nerviosa. Aumentaba la presión sanguínea, muchas veces hasta un punto peligroso. Presentaba los síntomas comunes con en el mareo de montaña: respiración rápida, mareo, fatiga y somnolencia’.
 

‘Sin embargo, el aire ionizado negativamente, hacia exactamente lo contrario. Creaba una sensación de bienestar. El dolor de cabeza desaparecía. En los casos patológicos reducía la presión arterial, evitaba alergias y el asma. La importancia de su presencia en cualquier lugar donde vivan seres humanos, o recuperándose de enfermedades, hará que su producción sea una de las mayores ventajas del aire acondicionado’.
 

‘Pero de la mayor importancia para el futuro fueron los secretos alemanes en aviación y en varios tipos de misiles. Las V2 que bombardearon Londres, era un juguete comparado con lo que los alemanes guardaban bajo su manga. Cuando la guerra acabó sabemos ahora que tenían 138 tipos de misiles guiados, a varios niveles de desarrollo y producción, utilizando cualquier sistema de control remoto conocido y fusibles: radio, radar, cable, onda continua, acústicos, infra-rojo, rayos de luz y magnéticos por nombrar algunos. Y como energía, todos los métodos de propulsión a reacción tanto a velocidades subsónicas como supersónicas. La propulsión a reacción se llegó a utilizar en helicópteros. El carburante llegaba a las cámaras de combustión en el rotor, donde explotaba y propulsaba las palas como un rociador de césped o un molinete’.


‘En cuanto a la propulsión de cohetes, su cohete A4, que estaba siendo llevado a producción a gran escala cuando la guerra acabó, tenía 14 metros de envergadura, pesaba unas 11 toneladas y alcanzaba los 400 kilómetros. Rozaba los 100 kilómetros de altura y a una velocidad de 6.000 kilómetros por hora. El secreto de su velocidad supersónica, como sabemos hoy, descansaba en su motor que utilizaba oxigeno líquido y alcohol como carburante. Su giróscopo guiaba por radio control el cohete hasta su objetivo. Debido a que su velocidad era supersónica, no podía ser oído hasta que estallaba’.


‘Otro cohete alemán que venía al mismo tiempo era el A9. Era aún mayor, 13 toneladas, y tenía alas que le daban una capacidad de vuelo de 5.000 kilómetros. Se fabricaba en Peenemunde, la base militar de pruebas y alcanzó la increíble velocidad de 9.500 kilómetros por hora'.

viernes, 24 de febrero de 2023

 

 HARPER’S MAGAZINE - Octubre 1946 (2)
 

‘Luego me mostró dos de los que habían sido los secretos técnicos más ocultos de la guerra: el aparato de infra-rojos que los alemanes habían inventado para ver de noche, y el increíble generador diminuto que lo operaba. Los coches alemanes podían ir a cualquier velocidad con oscuridad total, viendo los objetos tan claros como de día 200 metros por delante. Los tanques con este aparato pueden localizar objetivos a más de 3km de distancia. Los francotiradores pueden disparar a un hombre en oscuridad total’.
 

‘Había un tubo de visión y una pantalla de selenio en la parte frontal. La pantalla capturaba la luz infra-roja, que dirigía los electrones desde el selenio a lo largo del tubo a otra pantalla que era fluorescente y estaba cargada eléctricamente. Aparecía una imagen visible en esa pantalla. Su claridad y su exactitud para su propósito eran fenomenales. Dentro del tubo, la distorsión del flujo de electrones por el magnetismo terrestre incluso lo ¡mejoraba!’
 

‘El generador diminuto, de unos 13cm, convertía la batería normal de una linterna hasta los 15.000 voltios. Tenía el motor del tamaño de una nuez que hacía girar un rotor a 10.000rpm, tan rápido que originalmente destrozaba todos los lubricantes por la gran cantidad de ozono que generaba. Los alemanes habían desarrollado una nueva grasa: aceite de parafina clorado. ¡El generador podría funcionar 3.000 horas!’
 

‘Una bolsa de lona en la espalda del francotirador protegía el aparato. Su rifle disponía de dos gatillos. Apretaba uno durante unos segundos para operar el generador y la mira. Luego el otro para matar al hombre en la oscuridad “Este secreto capturado” dijo mi guía “lo usamos por primera vez en Okinawa, para el desconcierto de los japoneses”. Obtuvimos también, entre todos esto secretos de alto valor, la técnica y la máquina para construir el más increíble condensador eléctrico. Millones de condensadores son esenciales para la industria de la radio y el radar. Nuestro condensadores estaban hechos siempre de papel metálico. Este está hecho de papel, recubierto de 1/250.000 de pulgada de zinc vaporizado. Es un 40% más pequeño y un 20% más barato que nuestro condensadores y se auto-repara. Esto quiere decir que si se produce un problema de suministro (como el fallo de un fusible), la capa de zinc se evapora, el papel se aísla inmediatamente, y el condensador está de nuevo operativo. Puede mantenerse operativo a pesar de que pueda sufrir varios incidentes eléctricos en un ¡50% más que nuestros condensadores! Para la mayoría de los expertos de radio americanos esto es magia'.
 

'La mica es otra cosa. No se extrae en Alemania, por lo que durante la guerra nuestro Cuerpo de Señales fue engañado. ¿De dónde la obtenía Alemania? Un día, un trozo de mica le fue entregado a uno de nuestros expertos de la Oficina de Minas para su análisis y opinión. “Mica natural” dijo “y sin impurezas”. Pero la mica era sintética. El Instituto Kaiser Guillermo para la Investigación de Silicatos, la había descubierto y cómo fabricarla en hojas largas, algo que siempre había sido imposible para los científicos'.
 

‘Sabemos, gracias a los equipos de búsqueda, que los ingredientes de la mica natural eran fundidos en crisoles de carbón capaces de alcanzar 2.350 grados de temperatura y luego, y ese era el secreto de verdad, enfriado de una forma especial. Total ausencia de vibraciones era el primer punto esencial. Luego se aplicaban dos fuerzas directas y perpendiculares la una con la otra. Una, vertical, era la que controlaba el grado de temperatura en el enfriado. En los ángulos correctos en esa operación, se introducía horizontalmente un campo magnético. Esto forzaba la formación de los cristales en hojas largas laminadas’.
 

“¿Ve esto…? Me dijo el responsable de la Unidad de Comunicaciones “Era metal y parece una casa de muñecas complicada a la que le sacas el techo. Es la carcasa de una radio. Para hacer lo mismo, los americanos los habríamos mecanizado, cortado, perforado, conformardo, encajado, etc., una docena de procesos. Este está hecho con una prensa en una sola operación. Se llama proceso de “extrusión en frío”. Nosotros lo hacemos con metales blandos. Pero con este proceso, los alemanes lo hacen con ¡acero frío!. Miles de partes que ahora hacemos en forjas o de hierro maleable, podremos hacerlo de esta manera. El aumento de velocidad de producción es una pequeña cuestión del 1000% más rápida”. Con este único secreto de guerra, muchas compañías americanas de acero creen que se revolucionarán docenas de nuestras industrias de fabricación’.
 

'En la industria textil los secretos de guerra han producido tantas revelaciones, que los profesionales textiles están mareados. Hay una máquina alemana para el tejido de rayón, descubierta hace un año por el equipo “Máquina de Tejido de Punto”, que incrementa la producción en relación al espacio de trabajo en un 150%. Sus telares del tipo “Links-Links” producen calcetines a prueba de roturas. La nueva maquinaria alemana para la producción de agujas, se cree que revolucionará este negocio tanto en Inglaterra como en los Estados Unidos. Hay un método alemán para estirar la lana de la piel de las ovejas, sin dañar las piel o la fibra utilizando una enzima. Antiguamente, el “estirador”, un secreto comercial, estaba hecho con el páncreas del animal. Durante la guerra, los alemanes lo hacían con un molde llamado “aspergil paraciticus”, el cual es sembrado en salvado. El resultado no sólo es una lana mejor, sino que tiene un rendimiento superior en un 10%’.
 

‘Otro descubrimiento fue la forma de rizar la fibra de rayón viscoso, lo que la da un aspecto, calor, resistencia y reacción a los colorantes de la lana. El secreto en este caso, según nuestros investigadores, fue el añadido a la celulosa del 25% de proteína de pescado. Pero de todos los secretos industriales, quizá, el mayor vino de los laboratorios y plantas del gran cartel alemán IG Farbenindustrie. Se dice que nunca antes había existido tal almacén de información secreta. Y va desde gasolinas sólidas y líquidas, metalurgia, goma sintética, textiles, químicos, plásticos, drogas, tintes. Una autoridad americana en tintes declara: Incluye la producción, conocimiento y las fórmulas secretas de unos 50.000 tintes. Muchos de ellos son más rápidos y mejores que los nuestros. Muchos son colores que nunca hemos sido capaces de hacer. La industria americana del tinte avanzará como mínimo en diez años”.
 

‘En el tema de la comida, medicina y ramas del ejército, los hallazgos de los equipos de búsqueda fueron también impresionantes. Y en aeronáutica y misiles guiados probaron estar muy avanzados, hasta un punto alarmante. Otro de los secretos en comida que los alemanes descubrieron fue la forma de esterilizar los zumos de fruta sin calor. El zumo era filtrado, luego enfriado, luego carbonatado y guardado bajo una presión de ocho atmósferas de dióxido de carbono. Luego se extraía el dióxido de carbono, el zumo pasaba a través de otro filtro, que era a prueba de gérmenes, y luego embotellado. Algo quizás en los que los fabricantes americanos de latas deberían pensar”.


 

HARPER’S MAGAZINE - Octubre 1946 (1)

Muchos nos preguntamos cómo es posible que la Alemania de 1933 a 1945 lograse los avances técnicos y científicos en muchos campos que otros países hubiesen necesitado varias décadas para obtener algo parecido. Con recursos económicos similares y conocimiento también a la par de los aliados, el salto técnico que lograron los alemanes en escasos 12 años y con una guerra terrible de por medio, aún hoy es tema de debate. Algunos dicen que obtuvieron tecnología de una raza extraterrestre y por ingeniería inversa copiaron esos avances. Otros que la guerra agudiza el ingenio. Otros que es un pueblo, el alemán disciplinado, ordenado, sacrificado y de elevado nivel de conocimiento para lo que fuese necesario, muy por delante de otros pueblos occidentales.
 

Lo cierto es que los aliados capturaron toneladas de documentos secretos de alta tecnología y avances muy por delante de su tiempo. Estos increíbles documentos muestran sin lugar a dudas que, en prácticamente todas las áreas del desarrollo humano y científico, los alemanes estaban muy por delante de los aliados en un ratio entre 20 y 50 años, incluso más…
 

Tenemos un dato muy importante, en una época con mínima censura y es el artículo de la revista USA “Harper’s Magazine” de Octubre de 1946 (algo más de un año del fin de la guerra), titulado “War Secrets by the Thousands” (Secretos de la Guerra a Millares) y escrito por C. Lester Walker (https://archive.org/details/sbtth/mode/2up). Por su interés paso a entregaros un resumen traducido del texto:


Los lectores de Harper’s están familiarizados con los artículos del Sr. Walker y la habilidad tecnológica de los aliados. Ahora nos muestra algunos de los desconcertantes y efectivos trucos que estaban ocultos en la manga del enemigo.
 

Alguien escribió recientemente a Wright Field diciendo que sabía que este país había recopilado una gran colección de secretos de guerra del enemigo, que algunos estaban en venta pública y que si le podían enviar, por favor, todos aquellos que tuviesen que ver con los motores a reacción alemanes. La División de Documentos de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos le respondió: Lo sentimos, pero serían como 50 toneladas.
 

Esas 50 toneladas eran una pequeña fracción de los que hoy es sin lugar a dudas, la mayor colección de secretos de guerra enemigos jamás reunida. Si usted ha pensado en secretos de guerra, y ¿quién no?, que venían en pequeñas cantidades y que eran entregadas a las autoridades interesadas, le interesará saber que esta colección de secretos de guerra,es una masa documental como una montaña de millones de documentos, y que nunca ha habido algo comparable a ello.
 

La colección está hoy en tres lugares: Wright Field (Ohio), La Librería del Congreso y el Departamento de Comercio. Wright Field está trabajando con material en bruto de unas 1.500 toneladas. En Washington, la Oficina de Servicios Técnicos (que absorbió la Oficina del Consejo de Publicaciones, la agencia gubernamental creada originalmente para manejar la colección), indica que tienen decenas de miles de toneladas de material. Se estima que sobre un millón de asuntos por separado han de ser analizados y que hay, seguramente, prácticamente todos los secretos científicos, industriales y militares de Alemania. Un oficial de Washington le ha llamado “la fuente única más grande de este tipo de material en el mundo, la explotación primera y ordenada de la toda la fuerza de conocimiento de todo un país”.
 

El cómo la colección ha sido obtenida nos lleva a un día de 1944, cuando el jefe del Estado Mayor Aliado Combinado, puso en movimiento una búsqueda colosal de secretos de guerra en el territorio ocupado de Alemania. Crearon un grupo de equipos civiles-militares, denominado “Comité Conjunto de Objetivos de Inteligencia”, que debía seguir a los ejércitos invasores dentro de Alemania y buscar todos sus secretos militares, científicos e industriales para usarlos lo antes posible contra Japón. Estos equipos trabajaron a contrareloj para encontrar la información más vital, en un prodigio de ingenio y tesón. Por ejemplo, en una compañía de óptica en Wetzlav, cerca de Frankfurt, el coronel que investigaba vio muy positivamente lo que los altos ejecutivos le entregaban en una granja. En una caja fuerte estaban los archivos secretos de instrumentos de óptica, microscopios y otros instrumentos de altísima calidad.
 

Otro ejemplo. Un equipo de dos hombres se encontró completamente paralizado. Lo que tenían que encontrar había desaparecido. Un rumor indicaba que podía estar oculto en una montaña. Los dos hombres peinaron la región en su Jeep. Nada. Pero siguieron y un día llegaron a una pequeña carretera en cuya entrada decía ¡Achtung! ¡Minen! Fueron avanzando con cuidado y nada sucedió. Pero ante un refugio subterráneo de hormigón hundido en la montaña aparecía otra señal “La apertura provocará una explosión”. Ataron una cuerda al Jeep, mantuvieron la respiración y apretaron el acelerador. No hubo explosión. La puerta fue arrancada de sus bisagras.
 

Comenzaron su búsqueda en el interior. La Oficina Alemana de Patentes había puesto la mayoría de sus archivos con los máximos secretos, en una mina a casi 500 metros de profundidad en Heringen y apilaron cilindros de oxígeno líquido sobre la documentación. Cuando el equipo del “Comité Conjunto de Objetivos de Inteligencia” lo encontró tuvo serias dudas de que pudiesen salvar dicha documentación. Eran legibles, pero en tal mal estado que si lo llevaban a la superficie se desintegraría. Se envió un equipo de fotografía que registró las patentes que allí había y las pasó a microfilms.
 

Los primeros equipos del “Comité Conjunto de Objetivos de Inteligencia”, fueron sustituidos por otros, que debían encontrar secretos militares e industriales en particular. El “Comité de Inteligencia Industrial y Técnica” fue uno de esos grupos, compuesto por 380 civiles que representaban a 17 industrias americanas. Luego llegaron los equipos de la “Oficina de la Junta de Publicaciones” y muchos grupos directamente de la industria privada. De estos últimos, llamados, en Alemania “Agencias de Inteligencia de Campo”, hay unos 500 equipos de uno a diez miembros cada uno.
 

Aún hoy la búsqueda sigue. La “Oficina de Servicios Técnicos” tiene un personal en Europa que llega a las 500 personas. En Hoechst hay unos cien investigadores trabajando sin descanso con cuarenta cámaras de filmación de documentos que los llevan cada mes, a realizar miles de metros de material microfilmado. ¿Qué hemos encontrado? ¿Le gustará saber algunos ejemplos extraordinarios de esta colección de secretos de guerra? El jefe de la unidad de comunicaciones de la “Rama de Inteligencia Industrial y Técnica”, abrió un cajón de su mesa y sacó el tubo de vacío más pequeño que había visto nunca. Era la mitad del dedo gordo.
 

‘Fíjese es porcelana pesada, no vidrio, y por ello virtualmente indestructible. Es de 1000 watios, de una décima parte de un tubo similar americano. Hoy nuestros fabricantes conocen el secreto para fabricarlo… y aquí hay algo más…’ Sacó una cinta marrón, con aspecto de papel de un carrete. Tenia un ancho de unos 6mm, con un lado opaco y uno brillante ‘Es una cinta de magnetófono’ dijo ‘Es plástico, metalizado en una cara con óxido de hierro. En Alemania esto había sustituido a los discos de fonógrafo. Un día completo de radio puede ser magnetizado en una bobina. Se puede desmagnetizar, vaciarlo y poner un programa nuevo en cualquier momento. No hay aguja, no hay sonido de roce. Una bobina de una hora cuesta 50 centavos’.


sábado, 21 de diciembre de 2019

¿MEDICINAS SINTÉTICAS EN LA II GUERRA MUNDIAL?


Una de las más graves carencias durante la II Guerra Mundial fue el suministro de sangre para transfusiones a los soldados heridos. Podemos imaginar la impotencia de los médicos y cirujanos en operaciones de campaña, ante jóvenes soldados que morían en sus manos por falta de sangre, plasma sanguíneo o bien por infecciones de todo tipo. Alemania parece que solucionó ese grave problema...

jueves, 17 de enero de 2019

TELEMARK


Hace poco vi de nuevo la película “Los Héroes de Telemark”, un clásico del cine bélico de los años 60’s que, como entretenimiento, está muy bien pero no resiste el más mínimo análisis de veracidad histórica. Como siempre, el comando en el que está Kirk Douglas es profesional, buena gente, simpáticos y los alemanes no sólo son malos y con perversas intenciones, sino que son muy tontos. Tampoco nada nuevo en el cine de aquel entonces y el actual cuando aparecen los alemanes.

viernes, 3 de noviembre de 2017

EL VIDEO-TELÉFONO: UN INVENTO ALEMÁN


Dentro de sus necesidades de comunicación, el ser humano ha sabido desarrollar diferentes sistemas que nos han permitido con el tiempo, contactar con personas en lugares alejados de donde estábamos. Esto va desde las señales de humo, los espejos brillantes, el TAM_TAM, teléfonos y smartphones. Sin duda a día de hoy el sistema ya es sofisticado, pero se esperan avances mucho más notables todavía.

martes, 30 de mayo de 2017

UN AVIÓN LEGENDARIO


Ya he comentado en alguna ocasión que los ingenieros de Northrop-Grumman, la empresa constructora de aviones en USA sobre todo de carácter militar, habían replicado a escala 1:1 el famoso avión de ala delta Horten 229. Aunque la réplica no era operativa ya que no llevaba motores, sí que se hizo respetando las medidas originales, materiales, pinturas y acabados como el modelo original.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

MILLONES DE SECRETOS (y 3)


Los investigadores alemanes habían descubierto como producir plasma sanguíneo. Se llamaba “Capain”, y se fabrico a escala comercial e igual en resultados al plasma natural. Otro descubrimiento fue el llamado “Periston” que era un substituto de la sangre líquida. También fueron exitosos en la producción de adrenalina (adrenicromo), con excelentes resultados para combatir la hipertensión. También fueron importantes los desarrollos del Dr. Boris Rojewsky del Instituto Kaiser Guillermo de Biofísica en Frankfurt. Por ejemplo la ionización del aire para la salud. Se investigaron otras aplicaciones positivas del aire ionizado como para el bienestar general y contra la depresión que se puede sentir cuando el barómetro está bajando.

MILLONES DE SECRETOS (2)


El mineral de mica fue otro de los descubrimiento americanos que cita el artículo. No hay minas de mica en Alemania y por ello el “Signal Corps” USA estaba totalmente desconcertado y se preguntaba ¿de dónde la obtiene Alemania? En una ocasión una pieza de mica fue entregada a uno de los expertos del “US Bureau of Mines” para su análisis y opinión. La respuesta fue simple: mica natural, sin impurezas. Sin embargo la mica que le fue entregada al experto era sintética. El Instituto Kaiser Guillermo de Investigación de los Silices, había descubierto como hacerla que era algo que los científicos de otros países no habían conseguido.

MILLONES DE SECRETOS (1)


Siguiendo un programa de mi amigo JL Camacho en Mundo Desconocido de Junio 2016 (http://www.mundodesconocido.es/1-500-toneladas-en-secretos.html), me gustaría entrar en lo que él explica en su video programa cuyo enlace os adjunto más arriba, ya que creo que es del máximo interés y concuerda con muchos de mis artículos sobre la avanzada tecnología alemana durante la II Guerra Mundial.

martes, 5 de julio de 2016

LA GENÉTICA Y LA II GUERRA MUNDIAL


Hay capítulos de la II Guerra Mundial que permanecen el olvido o se prefiere el silencio sobre los mismos. Hoy se sabe que Alemania estaba adelantada en estudios sobre genética. La palabra genética para nosotros es relativamente reciente, con lo cual podemos imaginarnos lo que podía ser en los años 40’s: absolutamente desconocida excepto para algunos círculos científicos. La genética, como ciencia, empieza en 1865 cuando un monje agustino llamado Gregor Mendel que investigando los componentes vegetales de los platos más comunes entonces y concretamente de los guisantes, descubrió el secreto de la genética y su herencia en los seres vivos.

domingo, 10 de mayo de 2015

"LA CAMPANA" Y SU POSIBLE DESTINO


Vuelvo con este asunto de la mayor trascendencia y tan poco conocido. Como ya comenté en unos artículos anteriores, mucho se ha dicho sobre qué pudo pasar con “La Campana” tras el final de la guerra. Recordemos que fue un proyecto ultra-secreto que era la cúspide de la investigación nacionalsocialista y que se basa en los nuevos conceptos de la física, mucho más allá de cualquier física convencional hasta entonces e incluso ahora... Fue un proyecto sin limitaciones presupuestarias, ni de material, ni de personas implicadas.

domingo, 22 de marzo de 2015

EL COLISIONADOR DE HADRONES


Algo que siempre me ha llamado la atención es el famoso CERN o "Conseil Européen pour la Recherche Nucléaire”, según su nombre en francés. Es una entidad europea de investigación, que depende financieramente de la Unión Europea, y que ha desarrollado de forma operativa el más grande colisionador/acelerador de partículas del mundo. Hoy se le añade también el Sincrotrón. 21 países miembros de la unión forman su consejo incluyendo a Israel (¿?), que es miembro de pleno derecho. Inició su andadura en 1954, cuando en 1952, once gobiernos europeos decidieron su creación. Su ubicación se halla entre Francia y Suiza, en el subsuelo a unos 100 metros de profundidad y forma una círculo de 27 kilómetros de diámetro. Una obra ciclópea.

martes, 10 de marzo de 2015

EL BOMBARDERO INVISIBLE - HORTEN Ho229



Me gustaría hablar en este artículo sobre una de las armas futuristas más interesantes desarrolladas durante la II Guerra Mundial por los alemanes. Se trata del avión Horten Ho229, llamado también Gotha Go229, ya que estos fueron los fabricantes seleccionados por el Reichluftministerium para la desarrollo de este avión diseñado por los hermanos Horten, Reimar y Walter. Se trataba de un ala delta, propulsada por dos reactores.

miércoles, 4 de febrero de 2015

OPERACIÓN HIGHJUMP - 1947 BASE 211 2/2



Hubo otras expediciones menores a la Antártida por parte de los Estados Unidos, pero no parece que la base alemana fuese seriamente afectada o en peligro por esta presencia americana en la zona. Y eso durante un período de tiempo entre 10 y 12 años. Me estoy refiriendo hasta prácticamente 1958, en lo que sería el periodo “glorioso” de los platillos volantes y su presencia en cielo norteamericano, sobre las ciudades y bases militares más importantes. También fue un momento importante de esa presencia en Sudamérica.
La actividad aérea de los llamados platillos volantes fue tan intensa que el presidente Harry Truman llegó a pedir la opinión de Albert Einstein, sobre lo que estaba sucediendo. Pero Einstein le dijo que no tenía una explicación sobre el asunto.

Creo que se les mostró a los norteamericanos que ellos no estaban controlando lo que sucedía y que en cualquier momento sus ciudades, edificios más importantes y bases militares, podían ser atacadas y destruidas sin ningún problema y sin respuesta militar de alcance.

Pero no fue hasta 1958 en que el ejército americano decidió volver a la Antártida para acabar con el problema de raíz. De nuevo se usó la cortina de humo de la supuesta investigación científica para ocultar el verdadero propósito de la expedición militar. Recordemos que ese fue el llamado “Año Geofísico” y por ello se deberían hacer pruebas sobre geología y geografía de la zona. Aparentemente…

La expedición fue llamada “Project Argus” y se puso en marcha con la flota compuesta por los destructores Warrington y Bearns, los barcos escolta Courtney y Hammenberg, los petroleros Neosho y Salamonie, el portahidroaviones Norton Sound y el portaaviones Tarawa. Y concretamente, el portahidroaviones  Norton Sound había sido adaptado adecuadamente para esta misión, como veremos más adelante. Pero creo importante explicar el porqué de esta historia en unos términos que no se han explicado nunca. El “Project Argus” y su verdadero objetivo era algo inconveniente y por ello, como he dicho antes, no se ha explicado.

Los norteamericanos deseaban destruir la Base 211, una base enemiga que ni siquiera admitían que existía. ¿Pero cómo podía hacerse sin despertar las sospechas de la opinión pública? La flota militar que se envió bajo el nombre de “Project Argus”, se supone que debía realizar una investigación sobre el planeta Tierra. Puede resultar extraño a día de hoy, pero tanto los Estados Unidos como la Unión Soviética decían entonces que querían recuperar el continente antártico bajo los hielos. Y de acuerdo con este interés, recuperar quería decir ¡fundir el hielo!…

Y ¿qué hay mejor para fundir el hielo a gran escala que lanzar una bombas atómicas? En aquel momento nadie había oído hablar del supuesto calentamiento global, ni de la capa de ozono. Nadie consideraba la fragilidad del entorno antártico porque nadie consideraba al entorno como frágil. Era una época del “hombre contra la naturaleza” y cuyo objetivo era el dominio de esa naturaleza por los medios que fuesen necesarios.

Según se sabe, se lanzaron varias bombas atómicas sobre la Atártida, pero no se lanzaron desde bombarderos convencionales, como en el caso de Hiroshima y Nagasaki. Es esta ocasión, el ejército de los estados Unidos utilizó un nuevo prototipo de cohete Polaris RTV3. Este cohete era pequeño, de combustible sólido y diseñado para ser lanzado desde la superficie del mar o desde un submarino nuclear. En 1958, este sistema de lanzamiento no era todavía operacional al 100% y por ello los cohetes Polaris RTV3 se lanzaron desde la cubierta adaptada del portahidroaviones Norton Sound.

El 27 de Agosto de 1958 un cohete Polaris RTV3 describió un arco de 480 kilómetros de altura desde la cubierta del Norton Sound, cayendo sobre la Antártida y detonando una bomba de 2 kilotones. A esta bomba le siguió otra el 30 de Agosto y una tercera el 6 de Septiembre. Podemos imaginar cuales eran las coordenadas de esos impactos.

Sin embargo, parece ser que los alemanes ya habían abandonado la Base 211 tiempo atrás. Habían trasladado todo el material y personas a Sudamérica, donde había una presencia alemana considerable y la posibilidad de continuar sin problemas. La razón de esta marcha desde la Antártida no fue por oponerse un enemigo o porque la batalla estuviese perdida. La razón fue mucho más pequeña, la de un organismo microscópico. Al igual que en la Guerra de los Mundos de HG Wells, los alemanes se fueron de la Antártida porque ese continente no tiene prácticamente gérmenes en su atmósfera. Sin algunos virus y bacterias atacando al sistema inmunitario del ser humano, este sistema se vuelve inoperativo y débil. Con el tiempo, la pérdida de la inmunidad natural hace que cualquier presencia o alteración contagia a todas las personas alrededor de un visitante con un simple resfriado, provocando la muerte.

Se dice que esas bombas atómicas han sido las que provocaron el agujero en la capa de ozono, con lo que estamos a merced de los rayos solares sin protección natural…

OPERACIÓN HIGHJUMP - 1947 - BASE 211 1/2


En mi libro “ANTÁRTIDA 1947” hablo, como eje de la historia, de la Operación Highjump (Operación Salto de Altura), que se llevó a cabo a principios de 1947 en la Antártida por parte de los Estados Unidos y varios países más, que colaboraron en una expedición antártica liderada por el Almirante Richard Byrd. Este asunto y lo que sucedió en la Antártida todavía en material clasificado casi 70 años después. Me gustaría hacer una recopilación de lo que sabemos más o menos, hasta ahora.
 
Podemos decir que la historia oficial, muy a su pesar, no puede ocultar que hubo una operación  antártica llamada Highjump, dirigida por el almirante Richard E. Byrd, un auténtico héroe americano en la investigación ártica y antártica, al nivel de Charles Lindbergh en la aviación. Se supone que era una misión científica. Se han escrito numerosos libros sobre el asunto, así como la Marina hizo una película a todo color, narrada con la grave voz de tres actores de Hollywood. Todo a lo grande y de forma optimista. Yo dispongo de esa película y lo presentan como “la superación de los obstáculos y la naturaleza por parte del hombre”.
 
Inicialmente la operación estaba formada por tres grupos de barcos, 13 en total, que partieron de las bases militares de Norfolk (Virginia) y de San Diego (California). Navegando hacia el sur, se encontraron en las aguas antárticas, alcanzando el continente helado en Enero de 1947, que allí es el verano. Además de los americanos, las marinas de Inglaterra, Noruega, Japón, Rusia, Argentina y Chile fueron invitadas a participar, dando un aire a todo el conjunto como de cooperación internacional o esfuerzo internacional, aunque todo bajo el mando americano. La operación estaba diseñada y prevista para una permanencia en la zona de ocho meses.
 
El almirante Byrd iba en el buque insignia Mount Olympus. Además, estaban también los rompehielos Northwind y Burton Island y el nuevo portaviones The Philippine Sea. Y los barcos con catapultas para aviones Pine Island y Currituch, los dos destructores The Brownsen y The Henderson y los buques de escolta Yankey y Merrick. También los petroleros Canister y Capacan y el submarino Sennet.
 
Acompañando a esta “expedición científica” habían 4000 soldados y 25 aviones, incluyendo Dakotas y 6 helicópteros. Los vehículos eran blindados con cadenas. Los aviones iban equipados con equipos y sensores electrónicos. Estos equipos emitían una pulsación electromagnética que cualquier objetivo, un objeto metálico por ejemplo, se convertiría en un pequeño campo magnético temporal que sería captado por los aparatos a bordo. Se puede decir que eran detectores de metal voladores, pero muy potentes. El motivo de su uso era localizar estructuras metálicas bajo el hielo, a pesar de que se dijo otra cosa oficialmente: cartografiar la zona.
 
Esta operación, a pesar de la propaganda oficial, fue lo que fue, una operación militar en toda regla. Byrd no fue directamente hacia Neuschwabenland (lugar de la famosa base alemana 211 en la Antártida y motivo real de la operación), sino que sus tropas de tierra permanecieron en la otra cara de la Antártida. Byrd envió sus aviones que fueron acercándose cada vez más a la base alemana. Por alguna razón no conocida a día de hoy, en el primer vuelo sobre Neuschwabenland se lanzó una bandera norteamericana sobre la zona y también se dice que una bomba, para que los alemanes fuesen conscientes de que ya no estaban aislados y seguros allí.
 
Lo que sucedió después cambió por completo todo el sentido de la operación. Un escuadrón de cuatro aviones que seguían al avión guía sobre el objetivo, el que lanzó la bandera y la bomba, simplemente desaparecieron al sobrevolar la base alemana. A las 48 horas de esta pérdida, el almirante Byrd dio las órdenes para cancelar la operación y los preparativos para abandonar la Antártida. Esto quería decir que la Operación Highjump, prevista para ocho meses de estancia, no duraría más de ocho semanas.
 
Los que conocemos históricamente al almirante Byrd, sabemos que a veces hablaba más de la cuenta y no temía por sus propias ideas o conclusiones. Afortunadamente para los que hemos seguido este tema, Byrd dio respuestas a un periodista chileno, Lee Van Atta que iba en el Mount Olympus con Byrd y fue haciendo el reportaje durante la expedición. Por ejemplo, cuando le preguntó al almirante sobre la necesidad u oportunidad de la expedición, éste dijo “Porque el Polo Sur está situado entre nosotros y nuestro enemigo”. La pregunta que surge ante esta respuesta de Byrd es ¿quien era ese enemigo? Sobre todo, considerando que las potencias del eje, habían sido oficialmente eliminadas. Esta pregunta queda todavía sin respuesta.
 
Sin embargo, y ya que Byrd estaba en un momento particularmente lúcido, Lee Van Atta escribió, seguramente sin querer, la pieza definitiva que define a la Operación Highjump y que apareciño en el periódico chileno “El Mercurio”, el 5 de Marzo de 1947. El artículo dice lo siguiente:
 
A bordo del Mount Olympus en alta mar: El almirante Richard E.Byrd advirtió hoy que es preciso que los Estados Unidos adopten medidas de protección contra la posibilidad de una invasión del país por aviones hostiles procedentes de las regiones polares”.

“El almirante dijo: No intento asustar a nadie, pero la amarga realidad es que, de ocurrir una nueva guerra, los Estados Unidos serán atacados por aviones procedentes de ambos polos”.

“Byrd continua: "No puedo menos que hacer una fuerte advertencia a mis compatriotas en el sentido de que ha pasado ya el tiempo en que podíamos refugiarnos en un completo aislamiento y descansar en la confianza de que las distancias, los océanos y los polos constituyen una garantía de seguridad”.

“El almirante encareció la necesidad de permanecer en estado de alerta y vigilancia a lo largo de lo que constituyen los últimos reductos de defensa contra una invasión”



¿De qué clase de aviones o aeronaves habla Byrd? ¿A qué se refiere? ¿Quienes son sus tripulantes? ¿De qué invasión está hablando? Demasiadas preguntas sin respuesta a día de hoy.

miércoles, 28 de enero de 2015

ROTES HAUS HOTEL (editado originalmente el 31/7/2012)

El 10 de Agosto de 1944 se celebró en este hotel de la ciudad alemana, hoy francesa, de Estrasburgo una reunión dirigida por Martin Bormann, en la que se planificó la continuidad del III Reich una vez hubiese acabado la guerra a favor de los aliados. Con la derrota de la batalla de Kurks en el verano de 1943, sólo quedaban dos caminos de continuidad:

Continuar la guerra con más intensidad con la esperanza de ganar el tiempo suficiente para poner en el frente de batalla las armas secretas o “wunderwaffen”, para lograr la victoria final, o comenzar el proceso de movimiento de capitales, tecnología y personal cualificado para asegurar la supervivencia del nazismo por otros medios.

En esta reunión a la que me refiero, se decidieron ambos caminos. Estaban representadas en la misma las mayores industrias de Alemania como la Krupp, Thyssen, IG Farben, etc. y además del mismo Bormann, Hjalmar Schacht,presidente del Reichsbank y su yerno, el famoso especialista en operaciones secretas, Otto Skorzeny. Una sintesis de los objetivos fue: “el movimiento de grandes sumas de dinero fuera de Alemania, así como la documentación para reactivar el imperio financiero-industrial alemán cuando el III Reich cayese. Este nuevo imperio post-guerra sería dirigido por las SS”.

Hjalmar Schacht se encargó de preparar las empresas-fantasma desde la óptica financiera (Die Spinne, SA Estrella, etc, por ejemplo), moviendo los capitales necesarios e inversiones a los países de interés, alejados de Alemania. Las grandes corporaciones industriales arriba citadas se encargarían de salvar los planos y datos técnicos de los últimos avances y desarrollos industriales y científicos. Creo que se lo tomaron como una inversión a largo plazo una vez la guerra hubiese terminado, con la vista puesta en los años 50 y 60. Como podemos imaginar, una buena parte de ese esfuerzo de futuro tenía la vista puesta en Sudamérica. Una de las acciones más exitosas fue la creación por parte de Skorzeny del llamado Grupo ODESSA (Organization Der Ehemahlige SS Angehorige) u “Organización de antiguos miembros de las SS”, que daba protección, soporte y nueva identidad a infinidad de miembros de las SS en su huída por diversas partes del planeta.

Durante la reunión, Skorzeny solicitó a los industriales la devolución de los prestamos que les había hecho el Reichsbank, para comenzar a disponer de efectivo. Krupp y Thyssen lo hicieron inmediatamente, así como los demás al poco tiempo. Para tener una idea de las cantidades que se obtuvieron en esa fase, Eva Perón tenía unos depósitos en Suiza (a disposición de Skorzeny), estimados en más de 800 millones de dólares en 1945, así como 4.600 diamantes de gran pureza y valor, 2.500 kg. de oro y 90 kg. de platino. Con toda esa capacidad financiera inicial y lo que fueron generando con el plan en marcha ya acabada la guerra, las SS compraron enormes fincas y terreno en Sudamérica y otros lugares, donde establecieron a muchas de sus empresas-fantasma para que la investigación técnica iniciada en Alemania, pudiese continuar sin problemas en otras partes del mundo. Estas zonas fueron llamadas “Sperrgebiete” o “Zonas de Seguridad”, donde se construyeron ciudades, aeropuertos, autopistas y todo aquello que permitiese vivir con el confort civilizado de Alemania.

Toda la operación física de traslado de material a Sudamérica fue denominada “Aktion Feuerland” u “Operación Tierra de Fuego” y además de diversos medios de transporte, durante la guerra una buena parte fue llevada a cabo por el KG200 o Kampfgeshwader 200 (Ala de Combate 200), la famosa ala de operaciones secretas, que utilizaba aviones capturados o bajo bandera de países neutrales. Parece ser que esta escuadrilla es la que proveyó de los pilotos de los discos volantes en sus vuelos de prueba, así como estaban bajo entrenamiento algunos de ellos para volar con el Horton Ho18 a Nueva York y lanzar la bomba atómica.

Además y para que se vea que la operación venía de antes de la reunión en el Hotel Rotes Haus, hasta Junio de 1944, camiones fuertemente protegidos llevaron carga de valor a través de Alemania y Francia a puertos del sur de España, donde les esperaban submarinos en bases ocultas cerca de Cadiz para llevar esa importantísima carga de documentos técnicos, maquinaria de precisión, dinero y metales preciosos. En España, el anterior embajador alemán, el general Wilhelm Faupel, y en ese momento responsable del Instituto Latino-Americano en Madrid y con protección oficial, dirigió la operación. Según las fuentes consultadas, los submarinos transportaban la carga hasta Argentina, pero parece que también hacían repostaje logístico en la isla de Fuerteventura, en Villa Winter. Parece que un mínimo de 35 submarinos participaron en esta operación, incrementándose a medida que terminaba la guerra.

El movimiento nazi de la post-guerra utilizó el dinero para comprar no sólo tierra, sino influencia política es decir, su propia seguridad. Uno de los “Sperrgebiete” más conocidos y grandes fue Colonia Dignidad, hoy “Villa Baviera”, que sirvió como refugio y zona de experimentación sobre la fusión llevados a cabo por el científico Dr. Ronald Richter. De hecho, compraron grandes terrenos y los controlaban como países dentro de países. En esa zona segura, podían vivir, construir casas y granjas, trabajar un alto nivel de producción variada y disponer de laboratorios científicos. Existe un informe que indica que los “Sperrgebiete” llegaron a totalizar 230.000 km cuadrados, 245 km de calles, 70 puentes, 200 canales, varios aeropuertos, aviones de diferente envergadura y una estación de radio de gran potencia. Pero en las granjas y edificios a la vista no estaba la parte interesante de la presencia alemana en Sudamérica, la parte importante estaba bajo tierra en enormes instalaciones construidas por las SS o bien aprovechando la red de túneles y grutas inmensas que recorren los Andes...

La presencia alemana en diversos países fue acelerándose, con especial énfasis en Sudamérica. Al margen de las haciendas y grandes propiedades que se adquirieron y que resultaban fáciles de localizar, la gran apuesta alemana fue por enormes instalaciones subterráneas, tanto naturales como artificiales, que existían en varios lugares y en los Andes de forma particular.

En esas bases subterráneas y como continuación o ampliación de investigaciones y desarrollos previos llevados a cabo en Alemania y Checoslovaquia, se llegaron a llevar a cabo los experimentos y avances más importantes del mundo. Estas instalaciones subterráneas, las naturales me refiero, fueron halladas por el explorador alemán perteneciente a la Ahnenerbe, Edmund Kiss en sus muchas expediciones por Sudamérica, antes de la Segunda Guerra Mundial. Se alega que Kiss halló una red de túneles en el lado oeste de los Andes, el lado chileno para entendernos, enorme que además interconectaba con otras redes de túneles e incluso con grandes cavidades entre ellos y en intersecciones. Las entradas a los túneles estaban muy bien escondidas. Este sistema iba desde el desierto de Atacama en el norte de Chile, hasta ¡El Ecuador! El origen de estos túneles sigue siendo un misterio; podría tratarse de un fenómeno natural o bien su construcción había sido hecha por alguna civilización pre-inca. Quizás la combinación de ambas teorías podría ser válida. 

Lo cierto es que Edmund Kiss no aclara este punto o no lo hace público. El caso es que a partir de esas formaciones “naturales” y con el acondicionamiento adecuado, se levantaron centros de trabajo técnico de máxima seguridad. Tengamos en cuenta la alta experiencia alemana en instalaciones subterráneas en Europa. No resultaba extraño para ellos. La construcción o adaptación de estas cavernas, se llevó a cabo al mismo tiempo que se iniciaban las actividades en la Base 211 de la Antártida. De hecho, las bases de Sudamérica estaban conectadas con la Antártida a través de los discos volantes y en algunos casos a través de auténticas autopistas bajo tierra, que sólo hubo que adaptar sin grandes esfuerzos y asfaltar.

Y ¿qué tipo de energía movía este entramado? Un autor llamado Wilhelm Landig nos da algunas claves de qué tipo de energía podía dar vida a todas estas instalaciones. En el caso de la Base 211, Landig lo tiene claro y es a través de energía geotérmica, real y abundante en ese continente. Las bases en Sudamérica denominadas por Landig “Mimes Schmiede” , empezaron con generadores diesel convencionales de gran potencia, ubicados en las aberturas de los túneles. Con el tiempo, este sistema pasó a otro mucho más potente y oculto basado en plantas térmicas o “Thermischen Kraftwerken”, que daba energía sin problemas para cualquier instalación o máquina.

El nombre “Mimes Schmiede” puede sonar extraño u oculto, pero es una palabra que se refiere al legendario Sigfrido, héroe de la obra de Wagner “El Anillo de los Nibelungos”. En la obra, Sigfrido es enviado a aprender el oficio de herrero con Mimes, que era el mejor maestro en el trabajo y el forjado del hierro y espadas. Pensemos que en la Edad Media, un herrero era como un técnico espacial en la actualidad. Un herrero normal podía hacer piezas de hierro para granjas y animales. Un buen herrero fabricaba armas y especialmente espadas de una calidad excepcional. Las espadas tenían nombres y fueron objeto de muchas leyendas. Recordemos la espada del Cid, Tizona, por ejemplo o Excalibur. Quien hacía una espada legendaria, entraba también en la leyenda y ese fue el maestro herrero Mime. Por ello, la tradución de “Mimes Schmiede” es “Herrería Mimes” y por ello era el lugar de investigación y desarrollo alemana más avanzado del mundo, donde se forjaban las mejores armas.

Teniendo en cuenta esta explicación, el propósito de “Mimes Schmeide” queda muy claro. Su existencia permitiría que las SS de la pos-guerra, pudieran construir o reconstruir la tecnología secreta de armamento muy sofisticado y avanzado en el tiempo. Si queremos indagar más y demostrar estas palabras, sólo hay que ver qué técnicos y científicos estaban involucrados en estos lugares y en estas investigaciones. Se formaron dos grupos de técnicos, ingenieros y científicos en  armamentos de las SS que trabajaron sin descanso para lograr recuperar la máxima tecnología que se estaba desarrollando en Alemania y Checoslovaquia, como he indicado más arriba,  hasta el final de la guerra. Dos investigadores alemanes llegaron más lejos que Landig en sus investigaciones del entramado Heiner Gehring y Karl-Heinz Zunneck, y pudieron indicar que uno de los dos grupos era convencional y muy avanzado, pero el otro trabajaba un tipo de física y principios técnicos exóticos para el pensamiento de la época e incluso para los estándares actuales.

Este segundo grupo se denominaba “Ruestungsesoteriker” o “Blindaje Esotérico” y fue formado después del año 1945. Al parecer lo componían científicos y técnicos que tenían la doble visión de tecnología oculta o muy antigua, con la más exótica, atrevida y avanzada. Estos principios de trabajo fueron aplicados al campo de la propulsión de los discos volantes y desarrollos en campos de torsión e ingeniería del tiempo. Este grupo trabajaba en bases ocultas y es el que mantuvo los discos en vuelo durante años, intercambiando ideas y aplicando mejoras continuas. Este grupo se fue extendiendo a nivel mundial a medida que las necesidades de componentes y recambios era mayor.










lunes, 26 de enero de 2015

EL DR. RICHTER Y LA ARGENTINA DE PERÓN (Editado originalmente el 23/7/2012)

En un artículo anterior hice alguna referencia al Dr. Ronald Richter y sus investigaciones sobre la energía durante el III Reich. Sin embargo, el Dr. Richter es más conocido por su estancia a principios de los 50’s en Argentina a las órdenes de su presidente, el general Perón, y sus investigaciones sobre la energía atómica, o eso parecía... Se supone que todo terminó en un gran fracaso.
 
Perón, un líder carismático, no tuvo empacho en anunciar a todos los medios que Argentina había logrado sonados avances en la investigación del átomo. La revista TIME se hacia eco de la noticia en su número del 2 de Abril de 1952, de la siguiente manera: “Juan Perón llamó a los periodistas la semana pasada para anunciarles algo muy especial. Con una elaborada ostentación, miembros de la prensa extranjera fueron convocados. Lo que debía decir, explicó Perón, era únicamente para su propio pueblo. Anunció: científicos argentinos, utilizando sólo material argentino, relativamente barato, habían conseguido el 16 de Febrero de ese año una “liberación controlada de la energía atómica” (es decir, una explosión atómica) “La nueva Argentina ha decidido que copiar la fisión nuclear vale la pena. Y contrariamente a experimentos extranjeros, los técnicos argentinos han trabajado sobre la base de las reacciones termonucleares, que son idénticas a las que expele el sol. El experimento ha sido llevado a cabo  por el gobierno en la planta atómica de la isla de Huemul, en el lago andino de Naheul Huapi, 900 millas al suroeste de Buenos Aires. No requirió ni uranio ni plutonio”. Perón indicó también que esta nueva energía se utilizaría en plantas de energía e industria.

El mismo artículo sugería más adelante que la cruz gamada estaba detrás de este desarrollo: “Junto al presidente Perón estaba el Dr. Ronald Richter, físico austríaco, que ha estado asociado con el programa atómico argentino desde su inicio hace ya nueve meses” ¡En sólo nueve meses! El Dr. Richter había hecho pasar a la Argentina de ser una potencia regional a la primera potencia termonuclear del mundo... A través de un interprete el Dr. Richter anunció que “lo que hemos conseguido es estrictamente argentino e infinitamente superior al sistema usado en los USA. Desde hace algún tiempo, Argentina conocía el secreto de la bomba de hidrógeno, pero el presidente Perón la rechazaba”. La “explosión controlada de fusión” del Dr. Richter, fuese lo que fuese, mostraba signos serios de poca credibilidad.

Sin duda, lo que decía el Dr. Richter sonaba muy extraño y fantástico para la física convencional del momento, ya que una explosión termonuclear debe ser accionada por una bomba atómica, que actúa como fusible de encendido y consigue la presión y temperatura extrema necesaria para la ignición del ingenio. Tan pronto como Perón hizo su anuncio, fue denunciado en los Estados Unidos por la Comisión de la Energía Atómica. Perón consultó con sus científicos que le aseguraron sin duda alguna que la visión norteamericana estaba basada en la ciencia de verdad y que por lo tanto creían que había algo erróneo con el proyecto atómico del Dr. Richter. Perón nombró a una comisión de investigación para que emitiera un informe exacto de los trabajos del Dr. Richter y su alcance, en la remota isla de Huemul. El informe fue presentado a Perón en Septiembre de 1952.

Del extenso informe sobresalen dos cosas curiosas. Primero, la actuación del Dr. Richter y su equipo, como si no supiesen o tuviesen el suficiente nivel de conocimientos para desarrollar su trabajo. Segundo, no parecían contar con los equipos necesarios para su investigación. Por ello, dice el informe “Los análisis efectuados muestran la imposibilidad, de acuerdo con los conocimientos actuales, de obtener en el laboratorio este tipo de reacciones nucleares. Sin embargo, el Dr. Richter dice que ha descubierto una serie de fenómenos que invalidan un razonamiento como el nuestro. 

Además, insiste que este fenómeno descubierto por él, "constituye la base del secreto del proceso de reacción termonuclear” el informe sigue “No es posible conocer a qué clase de fenómeno se refiere el Dr. Richter, ya que su existencia no puede contradecir el conocimiento básico que es aceptado en la actualidad”. A la vista de este párrafo oficial, hay dos opciones, o el Dr. Richter y su investigación fueron un fraude o bien que encontró algo más allá de las explicaciones convencionales de la ciencia de la época (incluso hoy). El principio del Dr. Richter se basaba en la “Precesión”. El Dr. Richter explicó a la comisión que un ingenio termonuclear se basa en la resonancia obtenida en medio de la frecuencia de precesión de Larmor - que se origina en la interacción del campo magnético actuando en el momento magnético del átomo, litio 7 - y del campo magnético de oscilación producido por un generador de radio-frecuencia. La cifra obtenida por la intensidad del campo magnético constante es de 15.000 Gauss”.

Por qué el Dr. Richter actuó así es un misterio que le costó la pérdida de los fondos y el material que le suministraba el gobierno argentino. Sin embargo, la última frase del informe es muy sugerente y ambigua “Todo el fenómeno observado no tiene parecido con un fenómeno nuclear” Es decir, observaron algo que no pudieron racionalizar con sus conocimientos científicos basados los principios de la reacción nuclear conocidos. El Dr. Richter se quejó de que el informe estaba basado en criterios erróneos y desconocimiento científico.

Sin embargo el Dr. Richter no era un cualquier y quizás iba muy por delante de su tiempo. Lo prueba el informe, de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, dentro de la Operación Paperclip para llevar científicos alemanes a Los Estados Unidos y trabajar para ellos. En el informe se cita el tipo de trabajos e investigaciones que el Dr. Richter llevaba a cabo en Alemania antes y durante la guerra. No son cualquier cosa: “Investigación en la activación de catalizadores, procesos de rotura e hidrogenación del carbón por catalizador de alta presión, desarrollo de un convertidor de imagen para un microscopio de actividad contractada, basado en el escaneo de hidrógeno o deutrinos, absorbiendo las superficies laterales con protones, deutrinos o electrones: por vez primera será posible ver y fotografiar la actividad que no puede puede ser visible por la luz ni por los microscopios electrónicos. Investigación y estudios sobre sistemas de arcos eléctricos, desarrollo de nuevos tipos de arcos de plasma analizando instrumentos y métodos. En 1936, descubrimiento de un proceso de generación de onda de plasma, concepción un nuevo tipo de sistema de reactor de arco industrial, basado más en la reactividad de la onda de plasma que ne la trasferencia de calor. Desarrollo de una base de operación para probar las condiciones de la onda de plasma por medio de la inducción de reacción nuclear en colisión de plasma”.

Aparte de lo que se pueda decir del Dr. Richter, estaba muy adelantado del pensamiento convencional aliado y por lo tanto de ser un fraude en Argentina en los 50’s. El texto anterior indica claramente que el Dr. Richter quería medir, analizar y desarrollar un microscopio que pudiese ver más allá de los límites del microscopio electrónico y poder observar el tejido atómico y las partículas sub-atómicas ¡en 1936! Parece que consiguió un avance importante en este campo y sólo se quejaba de “la falta de equipo de medición que pudiese aguantar la presión de las altas temperaturas” Algo así pasó en Argentina, donde el equipo de que disponía era de tipo estandard y quizás por eso su comportamiento  técnico parecía no correcto ante la comisión. Al final del texto, también hay otro dato interesante y es que el Dr. Richter intentaba inducir fusión en el plasma por medio de la presión eléctrica y trataba de desarrollar un reactor para tal propósito que trabajase con ondas de choque, es decir, ondas longitudinales para conseguir la colisión del plasma y finalmente la fusión. 

Para que entendamos lo adelantado del trabajo del Dr. Richter en la Alemania de los años 30’s, una idea muy similar ha sido propuesta seriamente para principios del siglo XXI por una corporación norteamericana llamada General Fusion. Es decir, setenta años más tarde una empresa considera la misma idea.

jueves, 15 de enero de 2015

LA JAULA ELECTROMAGNÉTICA (Editado originalmente el 21/6/2011)

Dentro de la enorme cantidad de desarrollos técnicos de todo tipo realizados por los científicos alemanes antes y durante la guerra y al que dedicaré varios artículos en mi blog, me gustaría empezar por uno llamado “Elektromagnetische Käfig” o “Jaula Electromagnética”, aunque también era conocido entre los equipos de investigación como “Vampiro Electromagnético”.
 
Este desarrollo secreto fue sacado a la luz por el Ph Dr. en Geofísica Axel Stoll, en su libro muy recomendable “Im Dritten Reichsdeutsche Enwicklungen und die vermutlich wahre Herkunft der UFO” (Amun-Verlag, 2001). En este libro, el Dr. Stoll habla sobre una supuesta base alemana en el Tibet antes y durante la II Guerra Mundial. Sabemos a ciencia cierta del interés alemán y de las SS en concreto por ese país del Himalaya por muy diversas razones, desde la búsqueda del Sanghri-La, hasta el origen de la raza aria. Incluso hubo tropas y mandos SS entrenados en el Tibet.
 
El Dr. Stoll nos explica en su libro la base subterránea alemana en el Tibet y los sistemas de seguridad que la protegían de posibles espías o ataques enemigos. Entre los sistemas de protección indicados por el autor, nos cita uno que llama poderosamente la atención y es esa denominada “Jaula Electromagnética”, como el sistema máximo de seguridad. Un sistema por el cual, quien entrase en una instalación protegida por el mismo, sufriría las consecuencias fatales e irreversibles del sistema.
 
Nuestro autor pone como ejemplo la antigua Cancillería del Reich. Durante las últimas etapas de la guerra y ante el imparable avance de las tropas aliadas por el oeste y las rusas por el este, los pasadizos y cámaras subterráneas de la cancillería fueron inundadas para evitar que los secretos que no pudieron llevarse en su retirada, no cayesen en manos enemigas. Estamos hablando de bastante profundidad en la tierra, evidentemente de absoluta oscuridad y truculento. El inundar instalaciones subterráneas fue una práctica habitual durante esa última etapa de la guerra. Ahora volvemos a ellos, pero antes algunos datos.
 
Pero ¿de qué se trata? ¿cómo funciona este sistema?. El nombre ya indica buena parte de su funcionamiento: “Jaula Electromagnética”. En la zona donde estaba activo el sistema, un campo electromagnético estaba en stand-by y preparado para recibir al visitante indeseado. Las zonas que podía cubrir eran habitaciones de unos 20/30 m2, donde podían guardarse los secretos más importantes a proteger y que necesitaban la máxima seguridad, y no solamente porque estuviesen bajo tierra en grandes instalaciones. El Dr. Stoll no cita a sus fuentes por razones de seguridad, pero Stoll no es un cualquiera, ni es conocido por sus bromas. Sin embargo, cita una historia espectacular durante los 70‘s, como prueba de los resultados de ese sistema de protección, sucedida en la antigua República Democrática Alemana.
 
La Stasi o Servicio de Seguridad del Estado, de la Alemania comunista u Oriental, que es quien se encargó del asunto que explica el Dr. Stoll, fue una de las más eficientes policías, al mismo nivel que la KGB soviética, y bien conocida por su rudeza y falta de escrúpulos. Unía la efectividad alemana, con los principios comunistas de control de la población.
 
La Stasi se planteó el introducirse en las cámaras inundadas de la antigua cancillería, con el objetivo de recuperar documentos, material y tecnología que pudiese haber quedado allí tras la guerra. 

Evidentemente, disponían de información que parecía indicar que todo ese material estaba allí. Se preparó a un equipo de buzos que deberían entrar en las truculentas aguas, en las que nadie había entrado en más de cuarenta años y rescatar todo lo valioso que allí pudiera haber. Los buzos que se descolgaron con cuerdas y potentes linternas hasta entrar en las negras aguas de la antigua cancillería, no eran boy-scouts o gente débil. Eran tipos duro y profesionaless y habían sido formados por entrenadores soviéticos y alemanes en el Mar Báltico y en Murmansk para su trabajo sub-acuático en cualquier lugar del mundo. Tenían muchas horas de inmersión y experiencia acumuladas cada uno de ellos.
 
Lo que encontraron esos buzos en esas aguas fue el terror en estado puro. Tras regresar a la superficie, según el Dr. Stoll, los buzos presentaban varios síntomas muy extraños. Sus rostros mostraban muecas horribles y el problema es que esas muecas de terror no desaparecieron. Sus rostros se habían deformado en expresiones espantosas para siempre. No sólo habían sido desfigurados por algo desconocido, sino que además habían envejecido durante la inmersión. No sólo aparentaban ser más mayores, sino que incluso parecían unos ¡quince años más viejos! Pero eso no era todo... Funcionando como el sistema perfecto de protección, los buzos no podían recordar nada de lo sucedido bajo el agua. Su memoria había desaparecido y no era amnesia temporal, sino que fue para siempre.
 
Con sus conocimientos técnicos en geofísica, el Dr. Stoll analizó la información y dio la explicación del posible funcionamiento de este sistema de seguridad. Dentro de la zona a proteger por esa “Jaula”, el cuerpo humano se encuentra en una especie de “punto de energía cero”, en el centro físico de la habitación protegida. El cuerpo y su calor, hacen que el sistema se active y proteja el área encomendada. En ese punto, la energía es ¡succionada del cuerpo de la persona que ha entrado! Esa pérdida de energía humana, que hace funcionar el sistema de protección, altera el cuerpo humano y lo consume, pudiendo llevarle a la muerte en función del tiempo de exposición. Por ello, el “Vampiro Electromagnético” era ¿y quizás es todavía? el sistema de protección definitivo ¿Se está utilizando en la actualidad por algún estamento oficial y secreto? ¿Sigue funcionando en las tenebrosas aguas de la antigua cancillería?