viernes, 23 de enero de 2015

LA POLICÍA DEL PENSAMIENTO YA ACTUA EN GRAN BRETAÑA (Editado originalmente el 12/10/2012)

En más de una ocasión he hablado de la deriva de Inglaterra hacia un estado totalitario, de marcado carácter socialista, donde los individuos estarán totalmente sometidos a un régimen dictatorial. 1984 de Orwell fue premonitorio sobre esto. No utilizo el término totalitario de forma gratuita, conozco bien el lugar donde nací y hoy no es ni sombra de lo que fue. Y digo socialismo (comunismo) de forma clara, ya que no podemos olvidar que el capitalismo es la cúspide del socialismo. Todo en manos de muy pocos y el resto de nosotros simple ganado, marcado y sacrificado cuando haga falta.

Es cierto que no se ven campos de concentración o gulags como en la extinta Unión Soviética, pero puedo afirmar que existe una policía del pensamiento con poderes como nunca, para dictar la forma de pensar y eliminar las herejías políticamente incorrectas. Los disidentes pueden recibir castigos realmente duros y ejemplares. Como digo en mi libro “No le llame negro, llámele subsahariano. Guía para evitar lo políticamente correcto”, la corrección política empezó con los bolcheviques en la revolución de 1917.

Nikolai Bukharin dijo que uno de las trabajos principales de la Revolución Bolchevique era “alterar la psicología actual del pueblo”. Inglaterra no es bolchevique (aparentemente), pero una campaña para alterar la psicología de la gente y crear un nuevo “Homo Britanicus”, como se dice por allí,  está en marcha de forma disfrazada y cada vez menos sutil. El gobierno impulsa hacia adelante con una legislación que criminaliza las bromas políticamente incorrectas, con una pena máxima de siete años en prisión. La Cámara de los Lores trató de incluir una enmienda sobre la libertad de habla, pero el Secretario de Justicia Jack Straw la derribó. Fue Straw (abuelos maternos judíos-alemanes), quien previamente había llamado a la redefinición de lo que era ser inglés y sugirió que “el bagaje cultural del imperio” estaba relacionado con la violencia en el fútbol por “hombres blancos racistas y xenófobos”. Dijo que la “propensión inglesa a la violencia” había sido utilizada para subyugar a Irlanda, Escocia y Gales y que por ello los ingleses, como raza, eran “potencialmente muy agresivos”. Un gran inglés, como puede verse...

He ido recogiendo en los últimos años noticias de castigos draconianos, incluidos el arresto y el enjuiciamiento criminal incluso de niños por crímenes de pensamiento y ofensas contra la corrección política. Por ejemplo, Robin Page un columnista dijo en un mitin contra las leyes gubernamentales anti-caza de Gloucestershire en 2002 que “Si usted es una negra, vegetariana y musulmana que busca asilo, le falta una pierna y es una lesbiana camionera, querré los mismos derechos que tú” Page fue arrestado y tras cuatro meses, recibió una carta en la que se decía que no habrían cargos contra él, pero que “si hay evidencias más adelante que sepamos y en la que usted esté implicado, iniciaremos un procedimiento contra usted”. Le costó cinco años limpiar su nombre.

Robin Page por lo menos era un adulto. En Septiembre de 2006 una chica de 14 años, Codie Scott, le preguntó a su profesor si se podía sentar con otro grupo para un proyecto de la asignatura de ciencias, ya que las chicas de su grupo sólo hablaban Urdú. La primera respuesta del profesor fue, según Scott y gritándole “¡Eres una racista, vas a ser arrestada por la policía!” Disgustada y asustada, la chica salió para calmarse. El profesor llamó a la policía y unos días después fue arrestada y llevada a la comisaría. Le tomaron las huellas dactilares y se la fichó. Según su madre, estuvo en una celda durante 3 horas y media. Se la interrogó bajo la sospecha de que había alterado el orden con una ofensa racial y luego fue liberada sin cargos. La escuela dijo que investigaría para ver si tomaban alguna acción más, no contra el profesor, sino contra Scott. El responsable de la escuela, Anthony Edkins dijo que “Una denuncia de naturaleza muy sería se había producido con respecto a un comentario racial. Deseamos asegurar una actitud de cuidado y tolerancia hacia los alumnos de todas las razas y no daremos soporte al racismo de ninguna de las maneras”
 
Un niño de 10 años fue arrestado y llevado ante el juez, por supuestamente haber llamado a un compañero de 11 “Paki” y “Bin Laden”, durante una representación en la escuela primaria (el otro le llamó “mofeta” y “Teletubby”). Cuando fue a juicio el caso ya había costado a los contribuyentes 25.000 libras esterlinas. El niño acusado estaba tan afectado que tuvo que dejar el colegio. El juez Jonathan Finestein dijo “¿Hemos de llegar al punto de juzgar a un niño de 10 años por la corrección política? Hay peores crímenes fuera de aquí que la policía ni se molesta en perseguir. Es un sin sentido” Por lo menos un juez sensato.

La Policía del Anti-Odio investigó a Basil Brush, un zorro de peluche de la televisión para niños, ya que había hecho una broma sobre los gitanos. La BBC confesó que Brush había tenido un comportamiento inapropiado y le aseguró a la policía que el episodio sería prohibido.

Un obispo fue amonestado por la policía por no haber hecho lo suficiente para “celebrar la diversidad”, cuyo soporte es aparentemente una nueva función de la policía. Una casa cristiana de acogida para clérigos jubilados y trabajadores religiosos perdió una ayuda económica ya que no quiso revelar a los policías chafarderos cuantos de sus residentes eran homosexuales. El hecho de no colaborar se tomó como una prueba de homofobia.

Los padres musulmanes que se quejaron de que sus hijos recibían libros que abogaban por el matrimonio homosexual y la adopción en una escuela, lograron que se retirase el material que les ofendía. Hace poco, padres musulmanes y cristianos en otra escuela también se quejaron de ese material para sus hijos y no solo se ignoraron sus quejas, sino que fueron amenazados con enjuiciamiento si sacaban a sus hijos de la escuela.

Hay innumerables casos y cada día aparecen más. Y suceden que personas en escuelas, hospitales y otras instituciones pierden su trabajo y son estigmatizados, por simples conversaciones u opiniones ante gente e incluso amigos que no tardan en denunciar al que ha emitido su opinión. Ya hay una legión de chivatos y crece... El crimen de una enfermera fue el ofrecer una oración a un paciente que no se quejó por ello, pero que le explicó el asunto a otra enfermera que la denunció. Una recepcionista de una escuela de primaria, Jennie Cain, a la que a su hija de cinco años se la hizo callar por hablar sobre Jesús en clase, buscó el apoyo en su iglesia, pero el e-mail de apoyo de otros miembros de la iglesia, pidiendo la oración cayó en manos de las autoridades. Y ese fue el final.

La permisividad o las medidas draconianas pueden destrozar a una sociedad, sus normas y sus valores aceptados. La Royal Navy, por ejemplo, ha instalado una capilla satánica en un barco de guerra para acomodarse a los gustos de un miembro de la tripulación ¿Qué hubiese dicho Horacio Nelson? es una pregunta típica de la prensa inglesa sobre los asuntos de la Royal Navy, pero en este caso ni se planteó. Todos los elementos satánicos también se dan a los presos que los necesitan (y paga el contribuyente).

El pre-crímen ya está aquí. En Mayo de 2007 apareció la noticia de la “Guerra a los embriones delincuentes”. No es ninguna broma. La idea es que el gobierno británico identificará a los fetos más “peligrosos” para evitar que cometan delitos en el futuro. Aquellos niños no nacidos hijos de madres primerizas, alcohólicas, drogadictas, delincuentes o de familias conflictivas. Debe ser los del “Estado del Bienestar” que arropa al ciudadano desde la cuna hasta la tumba.

El 13 de Febrero de 2008 apareció la noticia en “The Times”, de que “Londres quiere fichar a todos los escolares desde los 14 años”. Bajo las siglas MIAP, cada estudiante recibirá un número identificativo de por vida hasta su jubilación que revelará las notas obtenidas en cada curso e incluso si fueron expulsados de algún centro y la razón.

Todo este movimiento de corrección política, policía del pensamiento o anti-odio, parece que viene  de entes no elegidos por los ciudadanos, que controlan varias instituciones, que son más o menos distantes a los electores, pero protegidos por el gobierno y sus fuerzas represoras que al final son mamporreros suyos.

Aquí sólo he mencionado algunos casos, hay muchos más y empecemos a preguntarnos qué empieza a suceder en España... Ya he perdido Inglaterra, no quisiera perder España también.

No hay comentarios:

Publicar un comentario