jueves, 1 de enero de 2015

EL CAMPAMENTO DE LOS POBRES (Editado originalmente el 13/8/2012)

En 1973, Jean Raspail, un escritor viajero, católico y monárquico, escribió la novela del título de este artículo y que ha vuelto a ser reeditada en Francia el año pasado (Edit. Robert Laffont). Es un libro que cuando se lee en la actualidad, una especie de escalofrío te recorre la columna vertebral por la realidad en que se ha convertido esa ficción escrita. Ha sido un libro denostado por los progresistas y amigos de la inmigración y una novela profética contra los críticos de la misma, que están contra la inmigración descontrolada de fronteras abiertas. Creo que es una obra que levanta pasiones, no deja indiferente al lector.
 
La sinopsis del libro es muy sencilla: una flota de un millón de inmigrantes, llega hasta las costas francesas desde la India para quedarse en el país vecino. El relato es duro, áspero y sin concesiones. Como podemos imaginar, la llegada de esa inmensa cantidad de gente de golpe provoca el caos y, lo más importante, la caída de los valores de la sociedad europea sin defensa y sin querer defenderse, frente a los que acaban de llegar y que vienen con un claro afán de conquista total.
 
El libro destaca duramente, frente a la situación inesperada y cambios que provoca, a los que de forma cómplice han ayudado para que eso suceda. Raspail señala a los partidos políticos, medios de comunicación, un gobierno cobarde que ve lo que sucede y no hace nada, creyendo que no habrá consecuencias, etc. ¿Nos recuerda algo eso?
 
Es curioso que en esta nueva edición cuenta con una introducción de la editorial, en la que justifica la reedición del libro. Parece que quiere curarse en salud ante posibles críticas de los progresistas, izquierdistas y demás ralea. Sin embargo, Raspail también hace un prefacio titulado Big Other, que va en el sentido contrario. De hecho y resulta muy interesante, en ese prefacio el autor no sólo incluye extractos de cartas de gente de la izquierda como Lionel Jospin, François Mitterrand, André Malraux, etc. donde critican el texto, sino que no le preocupa incluir los 87 motivos por los que su libro (que el lector tiene entre sus manos en ese momento), podría ser perseguido en la actualidad por la legislación vigente, cosa que no se planteaba en aquel lejano año de 1973.
 
La llamada “izquierda caviar” francesa, está fuera de sus casillas por la reedición y en su órgano oficial “Liberation” se define el libro como “racista y tóxico”. Creo que estos progresistas están dando publicidad gratuita al libro, son así de burros... Raspail ha comentado acertadamente que su libro no levantó polémica alguna en su aparición. De hecho, hubo que esperar a una segunda reedición en 1985, con Mitterrand y el Partido Socialista Francés en el poder, para ver las primeras críticas feroces de lo “políticamente correcto” contra el libro y su autor, por supuesto.
 
Raspail siempre ha dejado muy claro que cuando escribió el profético libro, su intención no era defender una superioridad racial en concreto, sino dar a entender la tragedia ante la pérdida de valores y cobardía de la cultura occidental. Él se basa en aquella famosa frase del General De Gaulle en 1959 definiendo a Francia como “pueblo europeo de raza blanca, cultura griega y latina y religión cristiana”. Esta frase ha soliviantado aún más a los fanáticos del progresismo y la izquierda, como podemos imaginar.
 
El libro de Raspail no sólo generó debates y polémicas en Francia de todo tipo, también parece que fue la base o influyó en Samuel P. Huntington y su famosa obra “Choque de Civilizaciones”. Es una obra de referencia en los Estados Unidos, donde se publicó en 1975, para los intelectuales conservadores y al igual que en Francia, para todos aquellos que defienden un mayor control sobre la inmigración en aquel país.
 
Raspail critica el doble lenguaje de los políticos. Por un lado y en público defienden y fomentan la inmigración como la gran conquista y riqueza para nuestra sociedad, pero en privado la critican y ven todos los problemas que genera. ¿Cabe mayor hipocresía? Ponen sus objetivos electorales de corto plazo, por encima de los objetivos nacionales o de interés para sus ciudadanos a medio y largo plazo.
 
Es un libro que vale la pena tener. Se puede encontrar la versión en español. Os lo recomiendo sin dudar.

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