miércoles, 14 de septiembre de 2016

MILLONES DE SECRETOS (1)


Siguiendo un programa de mi amigo JL Camacho en Mundo Desconocido de Junio 2016 (http://www.mundodesconocido.es/1-500-toneladas-en-secretos.html), me gustaría entrar en lo que él explica en su video programa cuyo enlace os adjunto más arriba, ya que creo que es del máximo interés y concuerda con muchos de mis artículos sobre la avanzada tecnología alemana durante la II Guerra Mundial.


La explicación sobre los millones de documentos que robó el gobierno Americano del extinto III Reich y que explica el amigo JL Camacho, viene de un artículo de la revista norteamericana “Harpes Magazine” del mes de Octubre de 1946, titulado “SECRETS BY THE THOUSANDS” y escrito por C. Lester Walker. En aquella época la censura era poca y aún los llamados “aliados” bebían de las mieles del triunfo absoluto sobre Alemania. Eso duró poco y la censura feroz apareció al finalizar los años 40.

El artículo es gracioso y por supuesto real, porque parte de la base de que un ciudadano USA escribió a la base aérea de Wright Field demostrando interés por los documentos secretos militares enemigos ya que muchos de ellos estaban a la venta pública. El emisor de la carta demostró interés específicamente en los motores a reacción alemanes y solicitaba que le enviasen todo lo que tuviesen en venta al respecto. La respuesta del “Air Documents Division” de las Fuerzas Aéreas fue fantástica: “lo sentimos pero serían una 50 toneladas de archivos”. Si 50 toneladas, lo habéis leído bien.

Según el artículo, esas 50 toneladas de documentos sobre motores a reacción eran una pequeña parte de lo que era sin duda la mayor colección de documentos secretos capturados al enemigo. Habían montañas de documentos sobre todas las armas que se puedan imaginar. Creo que nunca ha habido nada igual. La colección fue dividida en tres partes y alojada en tres lugares también: Wright Field en Ohio, la Biblioteca del Congreso en Washington y el Dpto. de Comercio. En la base de Wright Field es donde estaba la mayor parte de la documentación con un total estimado de 1500 toneladas de archivos. En Washington, la Oficina de Servicios Técnicos dijo que manejaba decenas de miles de toneladas. Y se estima que sobre un millón de artículos separados del resto que estaban siendo analizados. Hablamos de prácticamente todos los secretos científicos, industriales y militares de Alemania. Un oficial de Washington llegó a  decir que “esta es la fuente más grande de este tipo de material en el mundo, la primera explotación ordenada de la potencia mental de un país entero”.

El robo a Alemania de esta documentación exhaustiva empezó en 1944, cuando la “Allied Combined Chiefs of Staff” puso en marcha una búqueda colosal de los secretos militares en la Alemania que iban ocupando. Crearon equipos de militares y civiles, llamados “Joint Intelligence Objectives Commitee”, que seguía la ejército aliado en su avance sobre Alemania y descubría todos los secretos militares, científicos e industriales para poder ser usados sobre Japón. Como es obvio, estos equipos trabajaban contra-reloj para conseguir la información vital antes de que fuese destruida.

Los equipos USA tuvieron que cavar para sacar a la luz los secretos científicos e industriales particularmente. Uno de estos grupos estaba compuesto por 380 civiles que representaban 17 industrias USA. Es decir, el gobierno americano permitió a sus industriales punteros el entrar en Alemania y llevarse lo que considerasen de interés para sus negocios. Entre los secretos y desarrollos militares que robaron y no pagaron patente alguna a nadie, podemos entresacar lo obtenido por la “Technical Industrial Intelligence Branch”

Por ejemplo el tubo de vacio más pequeño que se pudiese imaginar en aquel momento, la mitad de un dedo pulgar de tamaño. No había nada igual en los USA. También robaron una porcelana durísima, no cristal y por ello indestructible. Era un tubo con un capacidad de mil vatios, con una décima parte del tamaño de los tubos USA.

Dentro de un paquete cuidadosamente protegido los USA tenían una especie de lámina que parecía papel marrón. Era una cinta de magnetofón. Era plástico, y estaba metalizada en una de sus caras con oxido de hierro. En Alemania había sustituido a los discos fonográficos. Un día completo de emisión por radio podía ser magnetizado en un rollo. Se podía desmagnetizar en cualquier momento, borrarlo y grabar de nuevo. Sin aguja, sin ruidos. Un rollo de una hora costaba unos 50 centavos.

También robaron lo que había sido uno de los desarrollos técnicos más secretos: un aparato de visión infrarroja nocturna "Vampir" y el diminuto e increible generador que utilizaba para su funcionamiento. Los vehículos y tanques alemanes podían circular en oscuridad absoluta como a la luz del día con una visión de casi 200 metros por delante. Los tanques podían localizar objetivos dos millas por delante. Y a los francotiradores alemanes les permitía alcanzar a un soldado enemigo en total oscuridad. Utilizaba un un tubo de visión y una pantalla de selenio. la pantalla captaba la luz infrarroja que dirigía los electrones del selenio a través del tubo a otra pantalla con carga eléctrica y fluorescente. En la pantalla aparecía una imagen visible. Su claridad y exactitud para esas funciones era excepcional. Dentro del tubo se había calculado la distorsión de la corriente de electrones en base al ¡¡magnetismo terrestre!!

El diminuto generador de 12 cm, recibía la corriente de una batería de linterna a 15.000 voltios. Tenía un motor del tamaño de una nuez que hacía girar un rotor a 10.000 rpm que destruía los lubricantes normales por la gran cantidad de ozono que producía. Los alemanes desarrollaron una grasa nueva: aceite clorado de parafina. El generador podía funcionar durante ¡3000 horas!. Una bolsa de lona como una mochila alojaba todo el dispositivo en la espalda. El arma disponía de dos gatillos, uno para poner en marcha la visión nocturna y el otro para el disparo convencional sobre el objetivo. Este sistema fue utilizado por los americanos en Okinawa ante la sorpresa y desconcierto de los soldados japoneses.

Entre lo capturado por este equipo estaba la técnica y la máquina para fabricar el condensador más avanzado del mundo. Millones de condensadores son esenciales para la industria de la radio y el radar. Los condensadores USA estaban hechos de láminas metálicas. El alemán estaba hecho de papel, con una capa de 1/250.000 de pulgada de zinc vaporizado. Un 40% más pequeño, 20% más barato y auto reparable. Es decir, si se producía un cortocircuito, un fusible que se funde por ejemplo, la capa de zinc se evaporaba, el papel aislaba inmediatamente y el condesador seguía funcionando sin problemas. Se mantenía funcionando después de muchos cortocircuitos al 50% de máximo voltaje que los condensadores USA. Para los expertos en radio USA esto era magia.

2 comentarios:

  1. Y el expolio sigue. Si no cómo se explicaría el destino de éste objeto:

    https://www.youtube.com/watch?v=UgUIM89TwwE

    No será alta tecnología pero eso no quiere decir que no tenga cierta faceta de "arma" debido a lo que representa.
    Si se observa bien el objeto podemos ver cosas muy llamativas, en especial algo de una de las figuras.
    Es una obra muy curiosa y me pregunto en qué se inspiraron para la imaginería, es decir si había "un original" y si no alberga el mismo concepto y "mecánica mental" que inspiró las figuras de Altamira...

    No creo, como recoge la leyenda de finales de la Guerra, que éste sea el Grial de Montsegur, ni desde luego el "Lapis Exillis", pero hay algo que está a simple vista y que...

    Un saludo.

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  2. Un libro sobre esta temática escrito por Felipe Botaya y con documentación gráfica sería un lujo saludos. Una época que la elite y la gente mundana no es consciente de la importancia que tuvo

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