jueves, 17 de enero de 2019

TELEMARK


Hace poco vi de nuevo la película “Los Héroes de Telemark”, un clásico del cine bélico de los años 60’s que, como entretenimiento, está muy bien pero no resiste el más mínimo análisis de veracidad histórica. Como siempre, el comando en el que está Kirk Douglas es profesional, buena gente, simpáticos y los alemanes no sólo son malos y con perversas intenciones, sino que son muy tontos. Tampoco nada nuevo en el cine de aquel entonces y el actual cuando aparecen los alemanes.

Sin embargo la película está basada en unos hechos reales y en uno de los varios ataques que sufrió la empresa noruega de fertilizantes llamada Norsk-Hydro ASA, Vemork, situada en las afueras de Rjukan, cerca de Oslo. Concretamente una operación llamada “Gunnerside” ¿Y que tenía esta empresa de particular, situada en Noruega para recibir varios ataques aliados y británicos en particular? Muy fácil, parece ser que estaba integrada en el circuito de producción de la bomba atómica alemana y concretamente producía el agua pesada para dicha bomba.

Se debe decir que ahí se fabricaba de forma secundaria la citada agua pesada (óxido de deuterio), que se supone que podría ayudar a la preparación de una bomba atómica de fisión de uranio natural no enriquecido. Los aliados sospechaban que la fábrica era una pieza fundamental del desarrollo atómico alemán y por lo tanto un peligro real para sus intereses. En aquel momento se suponía que el agua pesada lograba la fisión, ya que era capaz de moderar los neutrones que iniciarían la reacción en cadena y explosión. Después hablaré sobre este asunto en particular.

Con referencia a los ataques a la fábrica Norsk-Hydro debo decir que fueron cuatro. El primero fue la operación llamada “Freshman” y se llevó a cabo en Noviembre de 1942. Con esta fecha se confirma que Alemania estaba ya en el proyecto atómico desde prácticamente finales de los años 30, es decir, muy adelantada a pesar de lo que dice la “historia oficial”. El equipo de comandos británicos de la S.O.E. (Special Operations Executives-Dirección de Operaciones Especiales), tenía el objetivo de destruir la fábrica. Una vez allí, un comando de la resistencia noruega, integrado por seis hombres denominado “Grupo Urogallo”, les estaría esperando y preparando una cabeza de puente para realizar la operación. Al margen de problemas de radio para contactar con los noruegos, los aviones con sus planeadores salieron desde Escocia pero el mal tiempo provocó accidentes aéreos e incluso pérdidas de orientación en vuelo, que frustraron el ataque.

El segundo ataque fue el que he citado más arriba, Operación “Gunnerside”, de Febrero de 1943. En este caso lograron llegar hasta la fábrica y poner varias cargas explosivas, que el ruido de las máquinas y los generadores eléctricos impidieron a los alemanes escuchar las explosiones en un primer momento. El comando logró huir hacia la neutral Suecia y otra parte del mismo se escondió por las montañas y se unió a la resistencia local. El ataque logró ralentizar la producción de agua pesada unos meses, hasta que volvió a su nivel normal.

El tercer ataque fue aéreo y se llevó a cabo en Noviembre de 1943. 160 aviones de bombardeo aliados machacaron la zona sin lograr apenas nada. De hecho, hubo 22 bajas civiles. Algo pírrico para lo que movilizaron.

Y el cuarto ataque se desarrolló en Enero de 1944 y fue realizado por un comando enteramente noruego y ordenado desde Londres. El objetivo era hundir el ferry Hydro que navegaba en el lago Tinsee, con una bomba con temporizador. El ferry transportaba la última carga de agua pesada, 14 toneladas, que debía ser llevada a Alemania por seguridad. La operación fue un éxito, pero le costó la vida a 14 civiles noruegos, entre ellos una niña de 3 años, que también viajaban en el ferry. Creo que hay una película sobre esta operación, pero no la he visto. Alguien me habló de su existencia.

Volviendo al tema del agua pesada y su utilización para la fabricación de un ingenio nuclear, he de decir que este sistema está alejado de la construcción de dicha arma. El agua pesada y las varillas que podemos ver actualmente en las llamadas “piscinas” en centrales atómicas, logran moderar la fisión y eso es contrario al intento de desarrollar una bomba atómica. Lo que se usa es grafito y no agua pesada. Los alemanes y eso quedó confirmado en las famosas cintas grabadas a los científicos alemanes detenidos en Farm Hill, Inglaterra, después de la guerra en la llamada Operación Epsilon, es que estaban trabajando para construir un reactor/central nuclear que generara electricidad abundante para el esfuerzo de guerra. Entre los científicos que colaboraron en el desarrollo se esa central nuclear y prisioneros en Farm Hill estaban: Werner Heisenberg, (Premio Nobel de Física 1932 y creador del Principio de Incertidumbre que abrió la puerta de la Teoría Cuántica), Kurt Diebner (físico nuclear), Walter Gerlach (físico que co-descubrió la cuantización del espín en un campo magnético, el ahora conocido como efecto Stern-Gerlach), Otto Hahn (Químico alemán que ganó el Premio Nobel de Química en 1944 por el descubrimiento de la fisión nuclear del uranio y del torio), Paul Harteck (físico y químico) y Erich Bagge (científico nuclear). No eran unos tontos...

De hecho, éste desarrollo atómico era el proyecto oficial del III Reich, bien conocido por cualquier espía aliado de medio pelo y que en una primera fase sería para una central y con el tiempo serviría para desarrollar motores atómicos en barcos, submarinos e incluso aviones. Estaba bajo la supervisión directa de Albert Speer, ministro de Armamento y Producción. Nada más. El verdadero proyecto atómico de desarrollo de un ingenio nuclear fue el llevado a cabo en conjunción por la Luftwaffe, el Deustche Reichpost y las SS científicas, al mando del general Hans Kammler. Ese proyecto permitió el desarrollo real de ingenios nucleares y bombas sucias, según la terminología actual, que sí se probaron en Sebastopol (1941/42), Kurks (1943), Isla de Rugen (1944) y en Tunguska (1945), tal como defiendo en mi libro Operación Hagen, así como las bombas de Hiroshima y Nagasaki que eran de origen alemán. Evidentemente, los aliados jamás sospecharon del desarrollo que llevó a cabo el general Kammler y su Kammlerstab.

1 comentario:

  1. Excelente esta exposición de los hechos. Yo ya sospechaba que el cuento de los científicos alemanes encerrados en Farm Hill por los Aliados y de su incredulidad acerca de la bomba atómica lanzada por USA sobre Japón, era incompleto o una tergiversación. Me incomoda que la historia oficial presentada hoy en día en los medios anglosajones, salvo algunas excepciones, en documentales y libros; este basada en lo de Farm Hill. Esto da conocer al público, una falsa imagen de incompetencia a los encargados del proyecto atómico alemán y de que los gringos fueron las estrellas del programa atómico en general.
    Sin embargo, existe un documental que fue aireado por la Der Spiegel TV en Alemania y que no sigue la historia oficial. Está relacionado con el proyecto atómico alemán el cual narra la rendición del notable submarino alemán U-234 al final de la guerra y la posterior adquisición de su contenido por parte del gobierno estadounidense, para luego fabricar y lanzar sus bombas atómicas. Muy interesante.
    Hay otra fuente de información mu fidedigna acerca de los increíbles avances del proyecto atómico nuclear germano y que proviene del bando del Eje. Por orden expresa de Mussolini y para verificar las aseveraciones de Hitler, de que este poseía unas armas poderosas no convencionales “Wunderwaffe” destinadas a ganar la guerra, el periodista italiano Luigi Romersa fue enviado a Alemania para ser testigo del desarrollo de esas armas y entregar un informe a Mussolini. El resultado fue expuesto en su libro: Le armi segrete di Hitler, el cual todavía se publica en Italia. Yo particularmente no he podido conseguir todavía, una traducción al español o inglés.
    El público en general y el que esté interesado en este tema esta desinformado y lo seguirá estando. Los tradicionales medios de comunicación seguirán mostrando la misma versión oficial como la película “Los Héroes del Telemark” que tiene más de medio siglo. Quedará en manos de gente como Felipe Botaya y otros, a través de medios como este, la tarea de quitar el velo de la ignorancia y mostrar la verdad de los hechos.

    ResponderEliminar