lunes, 4 de febrero de 2019

LA MEJOR AMETRALLADORA


Las armas han formado parte íntima del quehacer humano durante la historia por mal que nos pueda pesar. Negarlo sería negar una evidencia, independientemente del tipo de arma de que se hable. Han sido una parte importante de la evolución de nuestra especie. Las armas en sí mismas no son malas ni buenas, dependerá de las manos que las empuñen. Seguramente han ayudado a la humanidad a defenderse de las fieras, cazarlas y comer, también ante enemigos que podían poner en peligro a la familia o a la sociedad. Y también para conquistar. Nos siguen acompañando...

Dentro del mundo de las armas hay muchos tipos como de fuego, blancas, etc. Dentro de las de fuego, la familia es inmensa pero siempre han sido las ametralladoras, invento militar alemán de la I Guerra Mundial aunque previamente ya había armas multidisparo en pleno Far West, las más admiradas y recordadas. Dentro de estas estaban las de mano y las de bípode o soporte. Una clásica de mano recordada por todos pudo ser la Thompson Global, tipo gangster, con cargador cilíndrico. De bípode o soporte estático podría citar la alemana MG34, que luego fue sustituida en plena II Guerra Mundial por la MG42, aún en servicio hoy. Vamos a ver algo de historia general de estas ametralladoras alemanas y concretamente me gustaría comentar alguna cosa sobre la MG42.
 
Muchos dicen que la MG42 ha sido la mejor ametralladora jamás creada y como he dicho más arriba, como sustituta de la MG34 creada en 1936. La MG34 fue diseñada por Louis Stange que trabajaba para la empresa Rheinmetall-Borsig AG, y al inicio de la guerra era el arma de uso general que tenía el objetivo el reemplazar la amplia gama de armas automáticas de la infantería alemana en servicio y bajo el concepto filosófico de “un arma para todo”. Eso facilitaba y hacía más racional la producción militar. El calibre del arma era 7,92mm y cumplía todas las especificaciones solicitadas por el ejército. Pesaba 11 kilos y la componía un equipo de dos soldados. Con el trípode y los cargadores pesaba unos 25 kilos. Refrigerada por aire, tenía una cadencia de tiro de 800 balas por minuto. Con el bípode estandard era una ametralladora ligera, ideal para los asaltos de infantería. Montada sobre su trípode, tenía un alcance de fuego de unos 3 km. Se fabricaron mas de 350.000 unidades y demostró sobradamente su efectividad.
 
Evidentemente y a pesar de su efectividad y popularidad entre los soldados, la MG34 también tenía sus problemas. El equipo de diseño, en su entusiasmo por hacer la mejor arma posible, alcanzaron la cima en cuanto a la más alta calidad de materiales y acabados, lo que complicaba su producción en cuanto a número de horas y coste muy caro. Ya en guerra y a pesar de que había varios fabricantes involucrados, quedó claro que tendría que fabricarse un modelo más simple y de más fácil fabricación. De ahí surge y es la base, la MG42.
 
Esta ametralladora disparaba balas de un calibre igual a la MG34, 7,92 mm., y un alcance efectivo de más de 1000 mts. Podía disparar una cinta de 50 balas que se podía montar en 21 segundos, o bien un cargador cilíndrico de 75 balas que se montaba en 31 segundos. Para lograr más disparos, los soldados que la servían unían dos cintas con  un total de 100 balas. La caja portátil de munición cargaba 5 cargadores con un total de 250 balas. Y a pesar de las mejoras sobre su predecesora, la MG42 también recibía algunas quejas sobre sus prestaciones. Primero, no podía disparar tiro a tiro sino siempre ráfaga. Segundo, la queja era sobre la alta cadencia de tiro cuando se disparaba de forma continuada, que llegaba a desviarse de su objetivo y que tendía a tirar hacia atrás a su servidor. Cuando la ametralladora se montaba sobre su trípode estos problemas desaparecían y la MG42 se convertía en el arma perfecta.
 
Además, la tremenda cadencia de tiro fue considerada por muchos un gasto inútil de munición. Contra este argumento, otros decían que ya que un soldado solo dispara a un enemigo que puede ver una vez y que trata de esconderse, y por ello cuantas más balas disparadas más posibilidades de acabar con él. Durante la guerra varias empresas produjeron la MG42 sin embargo jamás al nivel necesario de la demanda en aumento. Por ejemplo la Gustloff-Werke en Suhl, Mauser AG-Werke en Borsigwald, Steyr en Viena, Grossfuss en Dobeln, entre otros. Cada día se fabricaban 129 unidades desde 1942 hasta 1945. Más de 400.000 unidades en total. Las cifras fueron: 17.915 en 1942, 116.725 en 1943, 211.806 en 1944 y 61.877 en 1945.
 
Cuando se habla de ametralladoras, su diseño y fabricación excelente, es evidente que la mejor arma ha de ser probada adecuadamente en el campo de batalla. Afortunadamente para los alemanes y desgraciadamente para sus enemigos durante la II Guerra Mundial, no sólo era un arma extraordinaria, sino que el ejército alemán formuló una doctrina y táctica efectiva para sus ametralladoras. Al revés que sus adversarios americanos, británicos, soviéticos y demás aliados, los alemanes utilizaron sus MG como principales armas de apoyo de su infantería. Los aliados utilizaron armas automáticas para apoyar a su infantería armada con rifles. Los alemanes lo hicieron diferente, tenían entre sus compañías de infantería (unos 150 hombres), un total de 15 MG42, que sólo necesitaban entre 30 y 50 soldados como servidores. Los aliados tenían sólo dos ametralladoras ligeras asignadas por cada compañía de infantería.
 
La doctrina alemana sobre ametralladoras, tanto en defensa como ataque, sostenía 5 puntos básicos: sorpresa, fuego y movimiento, coordinación de la potencia de fuego, conservación de la munición y alternar la posición. En defensa, la MG42 se utilizaba sobre su trípode como ametralladora pesada. Cuando las tropas alemanas eran sorprendidas por un ataque enemigo, la MG42 se sacaba de su trípode y se usaba como ametralladora ligera para el contraataque. Durante las operaciones ofensivas las MG42 se situaban en zonas escogidas como ametralladoras pesadas, cubriendo el despliegue de la infantería propia. Disparaban desde detrás del avance de las tropas alemanas, para acallar puntos enemigos y cubriendo de contraataques. Y mientras esas tropas avanzaban, las MG42 de apoyo les iban siguiendo, avanzando y cambiando de posición y siempre detrás.
 
Una de las responsabilidades de la infantería alemana, tanto en ataque como en defensa, era apoyar también al equipo de las MG42. Cuando un equipo se movía, la infantería cubría con su fuego el movimiento. Cuando ya estaba situada, la infantería cavaba hoyos para el equipo de la MG42, mientras vigilaban los movimientos del enemigo. Cuando la MG42 abría fuego, varios soldados de apoyo se encargaban de llevar munición hasta la ametralladora. Debido al hecho que la MG42 era lo suficientemente ligera para que la transportase un hombre, el portador podía avanzar con sus camaradas sin dificultades. La facilidad de instalación en cuestión de segundos, la hacía muy valiosa.
 
En la defensa, las MG42 se llevaban hacia delante y hacia atrás entre diferentes posiciones para confundir al enemigo. Los alemanes llamaban a esta táctica “Stelungswechsel” o “Cambio de posición”, y era una parte vital de la doctrina completa de uso de la ametralladora. Habitualmente se cavaban tres pozos en diversos lugares a lo largo de la primera linea de combate: una para cubrir la posible vía de avance del enemigo, otra en el flanco derecho o izquierdo para apoyar al equipo ametrallador más próximo y otro llamado “Schweige MG” o “posición de emboscada”, a unos 50 metros tras la primera línea alemana. Estas tácticas hicieron de los alemanes, según un oficial USA durante los primeros días de la campaña de Normandía “Maestros en hacer que un solo hombre pareciese todo un batallón, moviéndose rápidamente de una posición a otra”.
 
En 1943, los USA trataron de copiar la MG42. El diseño llamado “ametralladora T24”, fue obstaculizado por la introducción de la ordenanza de que disparara los cartuchos US 30-60. El comportamiento del arma fue deficiente y el proyecto abandonado. Independiente de que se le llamase “destripador de linóleo” por los soviéticos, “Spandau” por los UK, “la cremallera de Hitler” por los USA o “la sierra de Hitler” por los alemanes, la MG42 demostró su altísimo nivel en todos los frentes donde actuó. La terrible “segadora”, anunciaba a todos los presentes de que se hallaban ante la mejor ametralladora del mundo.
 
Como epílogo, se puede decir que la MG 42 (calibre 7,92) y la MG3 (modelo siguiente y actual, con la única variación del calibre 7,62), se fabricó en España, bajo licencia, en la fábrica de "Santa Bárbara" en Oviedo. También en otros países europeos. Su diseño ya estaba tan bien hecho desde la II Guerra Mundial, que sólo se varió su calibre para adaptarlo al día de hoy. Entre las tropas españolas se le llamaba con el sobrenombre de “la máquina". Una escuadra de ametralladora del Ejército Español estaba formada por un cabo, que llevaba la ametralladora y 3 soldados, uno lleva un cañón de recambio y una caja de munición de 500 cartuchos y los otros dos llevaban una caja de municiones cada uno y en algunos casos también el trípode articulado.

4 comentarios:

  1. Excelente trabajo Sr. Botaya. Siempre es un placer leer y aprender de sus artículos. Son muy interesantes para los que amamos la historia y más la siempre misteriosa y sorprendente segunda guerra mundial.

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  2. Vi un video en que se lo nombra como Doctor, usted es médico o físico. Agradeceré su respuesta

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  3. Muchas gracias sr. Botaya por los buenos recuerdos que me suscita su artículo. Buenisima y fiable arma, de esbelta figura como el talle de una bella doncella. Ligera, con un peso de menos de 10 kilos, que la hacían cargada al hombro ideal para largas marchas. Lo que si pesaban, y mucho, eran las cajas con cintas de munición, por lo que se precisaba de un mínimo de 3 personas por arma. Eso era debido a su cadencia de disparo y a que podía disparar largo tiempo, sin más tregua, que la necesidad de cambiar su cañon, cuando éste se ponia rojo incandescente. Para tal maniobra, se hacía necesario dotarse de un grueso guante, para evitar quemaduras. El cañón de enfriaba por contacto con aire, ya que el uso que cualquier líquido podía ocasionar fisuras en el cañon.
    Recuerdo que tras recia disciplina y entrenamiento contínuo, nos hacían desmontar y montar el arma, hasta las más pequeñas piezas del percutor, con los ojos vendados y en poco más de un minuto de tiempo. Se debía al caso, de tener que cambiar una pieza en mitad de la noche, sin la más pequeña luz, que delatára la posición.
    También haciamos practicas de ataque y reptar con fuego real, con las balas de MG silvando a escasos cms. de nuestras cabezas, para acostumbrarnos a su sonido y que éste, no llevara al pánico. Para ver la dirección de disparo, se usaba munición de trazadera.
    Saludos, Artús.

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  4. Saludos a todos y gracias por vuestras aportaciones!
    Muy interesante la explicación de Anónimo sobre el uso de la MG42. Experiencia de 1ª Mano!!
    Soy DBA (Doctor in Business Administration)
    Saludos, Felipe Botaya

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