sábado, 30 de junio de 2018

HÉROES APENAS CONOCIDOS


Hoy que vemos como se desmoronan los grandes pilares de nuestra civilización, es bueno recordar las gestas de personas que lo dieron todo por un ideal y que nos sirven como refererentes morales y patrióticos. Estaremos de acuerdo en que a lo largo de la historia podemos encontrar personajes que no pasaron a la misma por la puerta grande a través de los grandes medios, libros, artículos e incluso películas. Y sin embargo, sus actos fueron decisivos en la consecución de un objetivo para su país en un momento difícil. Hablamos de espías, políticos, militares y también empresarios o gente común, que supieron hacer lo adecuado y correcto para triunfar. Me gustaría hablar en esta ocasión de uno de ellos, general búlgaro Hristo Lukov (6/1/1888-13/2/1943).

Lukov fue un general en la reserva que había nacido el 6 de Enero de 1888 en la ciudad portuaria de Varna. Habiéndose graduado en la Academia Militar de su Majestad en 1907, fue promocionado al rango de teniente de segunda. Durante la I Guerra Mundial, participó en todas las campañas militares en las que lucharon las divisiones 1ª y 2ª, como comandante. Hasta aquí nada destacable y similar a las experiencias de miles de militares de esa época. Sin embargo, y coincidiendo con el inicio de este artículo, creo necesario mencionar algo con relación a una gran hazaña militar que llevó a cabo el general Lukov en ese período.
 
Estamos en 1918. Durante los últimos días de la gran guerra la propaganda comunista, alentada por los elementos internacionalistas habituales, había triunfado en minar la moral de la tropa, con un gran número de soldados desertando del frente, mientras otra facción proclamó la “República de Radomir”. Con todo ello y teniendo en cuenta la apurada situación de Bulgaria en ese momento, la infantería serbia comenzó a avanzar hacia Kjustendil, donde se hallaba el cuartel general búlgaro y bombardeó brutalmente todas las posiciones militares enemigas. Los comandantes búlgaros fueron incapaces de repeler a las tropas serbias que avanzaban sin apenas oposición. El único que permaneció en su posición fue Hristo Lukov, con cuatro cañones pesados. En ese momento crítico y bajo su mando, su artillería pesada comenzó a disparar contra el enemigo. El avance serbio se detuvo.

Tras una tregua, el teniente-coronel serbio Tomic quiso felicitar a la artillería búlgara que había triunfado en repeler sus tropas el día anterior. Tras expresar su deseo, los soldados le señalaron a Hristo Lukov, cuya cara aún mostraba las huellas del fuego de artillería en el que se había visto inmerso. “¿Y los demás?” preguntó Tomic “El resto lo constituyen un puñado de pastores y cabreros que le llevaban los proyectiles” le contestaron. Tras darse cuenta de que sus hombres habían sido rechazados por un solo hombre ayudado por algunos civiles, el teniente-coronel serbio se puso furioso, pero enseguida controló su temperamento y se acercó a Lukov para felicitarle por la gran hazaña que acababa de lograr. Tomic le dijo “La historia siempre reconoce a una persona que permanece en su posición para defender a su patria. Bulgaria es afortunada al tener estos oficiales como defensores”.
 
El 23 de Noviembre de 1935, Hristo Lukov alcanzó el punto álgido de la jerarquía militar búlgara: Ministro de la Guerra. Llevó a cabo la modernización del ejército de su país, convirtiéndolo en una fuerza europea de primera clase. Debido a su profundo anticomunismo, es precisamente en esa época cuando Lukov estableció relaciones con Herman Göring y otros oficiales alemanes de alto rango ya que Bulgaria deseaba estar militarmente junto a Alemania. El general Lukov mantuvo su puesto de Ministro de la Guerra hasta el 4 de Enero de 1938. Tras su renuncia Lukov, siguiendo su inmenso impulso patriótico se unió a ciertos círculos nacionalistas. Llegó a a la conclusión de que sólo a través de actividades nacionalistas sistemáticas, la amenaza comunista podía ser contrarrestada de forma efectiva y por ello, se convirtió en el líder de la Unión de las Legiones Nacionales Búlgaras.
 
Un ex-legionario, Jordan Hadginonev, nos dice “Lo recuerdo de forma vívida como algo que sucedió ayer. En Noviembre de 1942, se celebró una conferencia nacional en la ciudad de Varna, en la que participó el general Lukov acompañado de varios miembros del cuartel general. Tras establecerse las reglas que regularían nuestras actividades, los presentes empezaron a discutir algunos puntos organizativos importantes. Uno de los delegados presentes hizo la siguiente pregunta: “Señor General Lukov, debido a la intervención alemana de Adolf Hitler en particular, se nos ha devuelto los territorios e la Dobrudga del Sur, Macedonia y Tracia y es ahora nuestro deber moral el ayudar a nuestros aliados enviándoles tropas”. La mayoría de los delegados apoyaron esta iniciativa. Tras expresar su agrado por la disposición de la gente a sacrificar sus vidas por una causa noble, el general Lukov hizo la siguiente afirmación “Señores, el general Lukov no tiene la autoridad de empezar a formar un ejército. Hay un rey y un gobierno responsable de ello. En el caso de que el gobierno decida enviar tropas al frente del Este y me asigne el trabajo de comandarla, no lo rechazaré”.
 
En 1943, el ejército alemán estaba combatiendo en la defensa de Europa contra las tropas soviéticas en el frente del Este. En Bulgaria el partido comunista, por estrictas órdenes de Moscú, había estado organizando los llamados “grupos de asalto”, con el interés de matar a los “enemigos del pueblo”. El nombre del general Lukov estaba incluido en la lista de los que debían ser “liquidados”. Se fijó una fecha específica para el asesinato: el 13 de Febrero. Ese día, sobre las 20:50, el general se dirigía a su casa. Tras abrir la puerta, su hija que había oído la llegada de su padre, fue a la sala de estar para encontrarse con él.
 
Debido a las circunstancias, fue la única testigo de la tragedia que pasó inmediatamente. De su testimonio sabemos lo siguiente: tras entrar por la puerta principal, el general Lukov se volvió con la cara mirando a la calle para cerrar la puerta. En ese momento, un extraño vistiendo de oscuro y con gafas, apareció de repente y le disparó al general en el pecho. La hija gritó de terror, mientras su padre a pesar de estar herido, trataba de entrar en la casa. El asesino le siguió y le disparó tres veces consecutivas, tras lo cual salió corriendo. El general quedó tendido y muerto en el suelo.
 
Así murió el general Lukov en manos de un cobarde sicario comunista a las órdenes de Moscú. Su patriotismo, a pesar de su final, servirá para siempre como un ejemplo brillante para las futuras generaciones de nacionalistas de cualquier lugar de Europa. No hay que añadir que Bulgaría cayó bajo las garras comunistas durante medio siglo...

3 comentarios:

  1. Hablando de 'grupos de asalto ' marxistas:

    http://www.teleelx.es/n184247-Intentan-quemar-una-de-las-puertas-laterales-de-Santa-Maria.html

    Intentan quemar la iglesia de santa maria, lanzando un parafina sobre una puerta de madera.

    Habia feligreses dentro (PRimera hora de la mañana).
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    Los perros de (((Ellos))), ya estan con sus colmillos por españa.

    Si el ejercito no actua, deberemos armarnos los españoles que quedemos.

    Sugiero un Laser de CO2 (12 micras, invisible, 200 atts, suficiente para freir a quien ose atacarte , llegandole larespuesta, a la velocidad de la luz. Por 500 euros los venden los chinos).

    Sugiero que grupos cerrados empiecen ya el desarrollo de mejores armas.

    Ya no es el siglo de balas ni cokteles molotovs.

    Ademas, los perros no saben ni lo que son las ecuaciones de campo de Maxell.

    Por supuesto, elpais.es, elmundo.es, elconfidencial.es, la sexta, cuatro, la 1ª, la 2ª,,,,,,,,, no diran NADA.

    Ha empezado.

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  2. Por lo general los héroes no eligen serlo, simplemente actúan como creen y el resultado es que hacen historia.

    Por aquí tenemos a una notable catalana cuya tumba antes o después me temo que también sea profanada por los sicarios de las fuerzas disgregadoras:

    http://www.mujeresenlahistoria.com/2011/05/la-artillera-agustina-de-aragon-1786.html

    Un saludo.

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  3. Y otro más:

    https://elretohistorico.com/eloy-gonzalo-el-heroe-de-cascorro/

    Un saludo.

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