martes, 22 de noviembre de 2016

MULTICULTURALIDAD ¿LA PANACEA QUE NOS VENDEN? (1)


Este es uno de los buques insignia de la “Corrección Política” que nos invade, que pretende vendernos que nuestro horrible mundo occidental será infinitamente mejor si dejamos aposentarse aquí a millones de desarrapados y supuestos refugiados, que nada tiene que ver con nosotros y que vienen ayudados por los (((-traidores habituales-))), para conquistarnos y quedarse con todo.

Espero que tras la lectura de estos artículos, seréis capaces de explicar a quien sea porque la multiculturalidad es ilegítima, que podréis disponer de cientos de argumentos contra la misma y podréis rebatir (si eres joven y universitario) a ese profesor progresista, marxista y pedante de su universidad. Tras entender  los conceptos básicos uno puede convertirse en un experto en los argumentos filosóficos contra el multiculturalismo. Y lo más importante e idea principal es que cualquier persona de raza blanca, ya sea un duro conductor de camiones o una bibliotecaria, podrá rebatir la lacra de la multiculturalidad sin tener un título en ello o memorizando un puñado de hechos. ¡Esa es la belleza de la filosofía! Podemos matar a la bestia disparándole directamente al corazón...
 
El primer concepto a destruir es “LA OBJETIVIDAD NO EXISTE”. El núcleo de la multiculturalidad es la idea de que los intereses de cada uno deben ser considerados y que no debemos emitir juicios de valor. Cualquier persona, cultura, sentimiento es tan legítimo como otro, por lo tanto cuando los sumamos nos enriquecemos todos... (Creo que no se puede ser más estúpido...). Nadie puede negar que hay hechos. Por ejemplo, hay un árbol ahí fuera o un vaso que contiene agua y, aquí viene la paradoja, tan pronto como nos fijamos en esos hechos, éstos se convierten en algo subjetivo. El acto mismo de conocer algo, transforma esos actos en ideas subjetivas. Es algo similar a la “Paradoja Cuántica”: el acto de observar hace que la onda choque de una forma determinada que no tenía anteriormente. esto puede sonar a cosa incomprensible, pero quedaros conmigo y veréis las repercusiones en el reino de lo moral.
 
De un número infinito de hechos, sólo podemos memorizar y prestar atención a los que nos son de utilidad, los que encajan con nuestras preferencias y eso es lo opuesto a la objetividad. Incluso cuando alguien explica un hecho, ya le está poniendo unos valores que son subjetivos. Uno selecciona, como hace la evolución, a través de la selección natural. Y además, por si la situación que acabo de explicar no es suficientemente subjetiva, nos aparece otro problema. Rara vez explicamos sobre algo que sea seco y poco emocional como un libro de matemáticas. Esos hechos, que hemos “seleccionado de una forma subjetiva”, los explicamos en un lenguaje que exprese nuestros valores y preferencias y no podemos olvidar que el lenguaje nunca es neutral.
 
En otras palabras, escoge la combinación adecuada de hechos y puedes pintar una imagen positiva, pero escoge otro grupo de hechos y puedes pintar algo negativo; y cada uno de ellos lleno de datos verdaderos como el otro. La única forma de ser totalmente objetivo sería sin excluir nada, algo que es obviamente imposible. Así, uno ha de ser subjetivo, tener preferencias y valores, discriminar y excluir. Seleccionamos información de la misma forma que seleccionamos las herramientas concretas para un trabajo. Por ello, podemos estar seguros de que cuando un libro sobre historia ofrece una imagen negativa de los blancos y positiva de los judíos, mexicanos o indígenas, podemos estar seguros al 100% de que lo hacen porque eso los favorece y no tiene nada que ver con la verdad o con la objetividad.
 
Lo que muchos académicos hacen para “sonar” objetivos es presentar un número igual de hechos positivos y negativos y no darle más importancia a ninguno de ellos, pero eso también es erróneo porque en el mundo real hay cosas que son claramente más deseables e interesantes que otras. Presentarlas como que tienen los mismos pros y contras no es nada más que mentir. Muchos hechos históricos se suprimen en nombre de la objetividad. Y ¿Por qué dedico tanto tiempo a hablar sobre la objetividad? Porque es la madre malvada de la pestilencia intelectual con la que nos enfrentamos hoy. Esos ideales de tolerar lo que debe ser combatido, el pacifismo frente a la destrucción, la igualdad de los genios con los brutos, el amar lo que te enferma, etc., todas estas patologías vienen de la idea sobre la objetividad.
 
La única forma de no seleccionar en este mundo es dejar de respirar, pero eso mismo es una elección y quien sabe, quizás tras la muerte tenemos que lidiar las consecuencias de nuestra mala elección. Si entregamos nuestro poder en esta vida y paramos de discriminar entre la belleza y la fealdad, nos encontraremos sin poder en la vida siguiente. ¿Os habéis parado a pensar alguna vez porque los libros científicos son muchas veces aburridos? Objetividad es la muerte, cuanto más cerca estás de la objetividad, más cerca estás de la muerte, y eso es lo opuesto a lo excitante y a la vida. Sólo cuando estás muerto es cuando puedes parar de tener inclinaciones, pasiones, etc. Podemos decir que el culto a la objetividad no es nada más que el culto diabólico a la muerte.
 
Y aquí viene la hipocresía y la mentira. Los (((-liberales-))) obviamente no quieren abrazar a la muerte ellos mismos, por lo tanto cuando promueven la igualdad y la objetividad a los demás. Y si lo hacen es para ganar un poder inmenso (que es lo opuesto a ser reducido a la igualdad con cualquiera). Al igual que el judaísmo/cristianismo son dos caras de la misma religión, una preparada para debilitar al goyim/gentil y la otra para dar el poder a los judíos, también el sionismo/multiculturalismo es la versión actualizada de esta religión del Titán Jápeto y sus dos caras. Si quiero buscar un simil políticamente incorrecto, podríamos afirmar que la diferencia entre Hitler y los judíos es que el primero fue honesto sobre sus intenciones en vez de cometer la cobardía de decir que actuaba en nombre del amor para todos y el altruismo, él dijo y escogió abiertamente sus preferencias y escogió el combate, un combate honorable. Los judíos cometen un acto de deshonor disfrazando su odio como amor, su egoísmo con altruismo y su esclavitud con libertad... ¿No nos suena a 1984? Veamos ejemplos:
 
PAZ: la paz nunca ha existido y no existirá, sobre todo entre gente diferente a la que hay que considerar igual y por eso la igualdad trae siempre conflictos innecesarios. La paz sólo aparece cuando alguien tiene una posición dominante y todos están convencidos de que tienen una plaza asegurada en función de sus méritos. Cuando alguien habla de paz, en realidad amenaza con la guerra contra cualquiera que se oponga a su posición dominante. Las dos guerras mundiales y las actuales siempre se legitiman en nombre de la paz y la tolerancia. En cuanto hay un equilibrio de poder (((-algunos-))) tratan de destruirlo y traer más guerras. Estos baños de sangre y genocidios sucederán hasta que (((-algunos-))) finalmente vean que ese equilibrio de poder les beneficia a ellos y sólo a ellos. Eso es lo que quieren decir cuando hablan de paz, un equilibrio de poder y guerra constante contra los disidentes hasta la victoria y dominación absoluta.
 
También, la guerra moderna está evolucionando de tal manera sofisticada que ya no hacen falta armas o bombas para destruir a una nación entera. La guerra psicológica contra la gente y la destrucción de su deseo de vivir, a través de propaganda, drogas y medicamentos es, desde mi punto de vista, más cruel que todas las guerras anteriores. Hay que cuidarse de los que hablan sobre paz, porque esos son los que nos llevan a las guerras sin escrúpulos.

4 comentarios:

  1. Panaceas, panaceas puede que no haya.
    Multiculturalidad si, pero deviene en una monocultura agregada y/o superior.
    Con lo que finalmente sea esta en su evolución diacrónica.
    La selección cultural posiblemente sea hecha por los dioses o entes superiores con sus juegos y visiones "paralelas".
    Ni tan siquiera con nuestras presentes formas.
    Esto, intuirlo sólo podemos.

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  2. La multiculturalidad supone el fin de las culturas y el comienzo de la "cultura" del NWO.

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  3. Magistral de Cátedra. Ya veremos si es posible que la "chispa" encienda algo en las mentes llenas de paja de los paisanos.

    Un abrazo.

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