domingo, 18 de julio de 2021

 EL PAPEL USA EN LA II GM (2)

En su alarmante discurso por la radio del 27 de Mayo de 1941, Roosevelt declaró “Vuestro gobierno sabe qué términos impondrá Hitler si resulta victorioso. No estoy especulando sobre este asunto… Planean tratar a los países de Latinoamérica como ahora tratan a los países de los Balcanes. Planean estrangular a los Estados Unidos de America y el dominio de Canadá”.

Pero esta llamativa acusación nunca fue respaldada de pruebas concretas y contundentes. 

No se ha encontrado ninguna confirmación en los archivos alemanes que estuvieron a disposición de los poderes victoriosos. Ha habido una exageración grotesca de la supuesta estrecha colaboración entre los poderes de Eje. El general George C. Marshall, lo señala en su informe “Report on the Winning of the War in Europe and the Pacific”, publicado tras el final de la guerra. Este informe, basado en dossieres de la Inteligencia americana y el interrogatorio de mandos alemanes capturados, contiene la siguiente afirmación “No se ha encontrado todavía ninguna prueba en el Alto Mando Alemán sobre un plan estratégico…”.

“Cuando Italia entró en la guerra, los objetivos estratégicos de Mussolini contemplaron siempre la expansión de su imperio, bajo la estela de los éxitos militares alemanes. El Mariscal de Campo Keitel, revela que la declaración de guerra italiana, era contraria a los acuerdos con Alemania. Tanto Keitel como Jodl estaban de acuerdo en que era algo no deseado. Ni tampoco hay pruebas de una estrecha colaboración estratégica entre Alemania y Japón. El Cuartel General Alemán reconoció que Japón buscaba un pacto de neutralidad con Rusia, pero esperaba que los japoneses pudieran someter fuertemente a las fuerzas británicas y americanas por tierra, mar y aire en el extremo oriente”.

“En ausencia de cualquier prueba de lo contrario, se cree que Japón también actuó unilateralmente y no de acuerdo con un plan estratégico unificado. No sólo los socios europeos del Eje fueron incapaces de coordinar sus planes y recursos y decidieron en sus naciones el cómo proceder de la mejor manera si no que su socio en extremo oriente, Japón, también trabajaba por su cuenta. El Eje, como hecho, solo existió sobre el papel”.

Entonces, bajo el juicio del general Marshall, el Eje no representó una liga sólida y potente, con un plan claro para conseguir el dominio del mundo, incluyendo el subyugar el continente americano. Fue una asociación de poderes con ánimos expansionistas en Europa y en extremo oriente. Poco más que eso y sin coordinación clara. Creo que Hitler fue demasiado buen amigo de sus supuestos socios y toleró acciones absurdas de los mismos en vez de usar la potente flota y aviación italiana para controlar el Mediterráneo y que Japón hubiese abierto un segundo frente contra la URSS en el Pacífico en 1941.

Desde luego los USA no tuvieron otra alternativa que luchar tras Pearl Harbor y las declaraciones de guerra alemanas e italianas. Pero el ataque a Pearl Harbor no hubiese sucedido con absoluta seguridad, si los USA hubiesen sido menos inflexibles y no hubiesen apoyado la causa China. Si esa inflexibilidad estaba justificada, a la luz de los acontecimientos posteriores es, como mínimo, altamente cuestionable. Y todo ello sabiendo que los USA sabían de ese ataque y no lo evitaron.

El preludio diplomático a Pearl Harbor, también incluyó esas fatales decisiones USA como la imposición de un bloqueo comercial a Japón en Julio de 1941, la frialdad a las aperturas del príncipe Konoye y el fallo, en el momento crítico, de hacer más contribuciones positivas para evitar la guerra, que las de la nota de Hull del 26 de Noviembre de 1941.

La guerra con Alemania fue también de largo el resultado de la iniciativa de la Administración de Roosevelt. El trato destructivo que fue el Acta de Préstamo y Arriendo con la URSS, la congelación de los activos alemanes en USA, la participación de la Marina americana, con mucho secretismo y doble lenguaje, en la Batalla del Atlántico, etc., fueron acciones que se alejaban de la neutralidad, a pesar del Acta de Neutralidad, que el presidente había jurado defender.

A veces se dice que la gradual participación de los USA en una guerra no declarada, estaba justificada porque la victoria alemana y japonesa, hubiese amenazado la seguridad y bienestar de los USA, incluso si la invasión de ese hemisferio no se hubiese contemplado. Este argumento hubiese sido fácil de defender si la guerra se hubiese luchado, no como una “cruzada de un mundo libre contra un mundo esclavizado”, si no como un frío intento de mantener un equilibrio razonable de poder en Europa y Asia.

Si la diplomacia USA de antes y durante la guerra hubiese tenido ese objetivo en mente, alguna de las graves torpezas de la Segunda Cruzada, se habrían evitado. Si se hubiese contemplado el principio cardinal de que la política de la URSS y su tiranía, era más peligrosa política y psicológicamente que las de Alemania y Japón, el rumbo de la política USA hubiese sido seguramente diferente. Hubiese habido una consideración más favorable al punto de vista expresado por el senador Truman, cuando sugirió que deberían dar a poyo a Rusia si Alemania estaba ganado y a Alemania cuando Rusia estaba ganando.

El gran dilema de la guerra fue que los USA no podían contar con la victoria sin la URSS y ciertamente no podían esperar ganar la paz con la URSS. Pero había al menos una solución parcial a este dilema. Hubo alguien del cuerpo diplomático USA que sugirió “Deberíamos de haber hecho la paz con Alemania y Japón cuando estaba muy debilitados para representar una amenaza contra nosotros y fuertes todavía para convertirse en socios útiles en una coalición contra la URSS”. Estoy de acuerdo como posibilidad.

Pero este realismo que cito, no tenía esperanza alguna en un ambiente de cruzada. El efecto de la política USA fue crear un enorme aspirador en Europa y Asia, y dejar a la URSS con su poderoso arsenal militar en ambos continentes. Luego los USA de forma tímida comenzaron a ofrecer cierta resistencia cuando los líderes soviéticos comenzaron a actuar como cualquiera hubiese esperado de ellos, según su filosofía y política. Hubo un periodista británico que dijo lo siguiente sobre la situación creada tras la Segunda Cruzada “¿Sabes? Hitler realmente ganó la guerra en la persona de Stalin”.

Roosevelt declaró en su discurso del 27 de Mayo de 1941 “Aceptaremos solamente un mundo consagrado a la libertad de hacer lo que se desee y libre de terrorismo”. La guerra hacia la que dirigió su país con mano firme, fue aparentemente para lograr ese mundo… El argumento de que “nosotros no podemos vivir en un mundo totalitario”, con imágenes  de alemanes cruzando el océano Atlántico, era algo que a muchos americanos no les impresionaba ya que ese supuesto enemigo, ni siquiera había alcanzado las costas de las Islas Británicas. En 1940-41 parecía claro que una Alemania dominando Europa y un Japón militarista, extendiendo su hegemonía en Asia, hubiesen sido unos vecinos molestos y hubiesen querido imponer cambios desagradables en la forma de vida americana.

Estos peligros totalitarios eran reales hasta cierto punto. Pero era una falacia desastrosa imaginar que esos peligros podían ser exorcizados con la guerra y hacer la paz con otro estado tiránico, la URSS, que se vería potenciada. En fallo de no ver el papel agresivo y desintegrador que una URSS victoriosa llevaría a cabo en unas destrozada Europa y Asia, fue la principal torpeza en la cruzada intervencionista USA. 

Aquellos que secretamente o abiertamente simpatizaban con el comunismo al menos actuaban de forma lógica. Pero la mayoría erró en su ignorancia y buenos pensamientos sobre los motivos soviéticos y sus intenciones reales. Fueron culpables de un error colosal de juicio y perspectiva de no ver la importancia de lo que había en juego.

4 comentarios:

  1. En cuanto a los aliados, hay que matizar un par de puntos importantes, efectivamente, al contrario que el grupo bancario anglosajón, no estaban con una idea única trabajando en perfecta armonía y había carencias notables que los All-lies no padecían:

    Italia: no disponía de radar, a diferencia de la Royal Navy. Sus naves estaban totalmente desamparadas en los combates nocturnos/baja visibilidad y cayeron como moscas. Y, naturalmente, una vez acabadas las reservas atesoradas por la Regia Marina, andaban siempre cortos de combustible.

    Japón: tras las Guerras de Frontera con la URSS en los años 30, no querían repetir experiencia y ya se encontraban al límite de recursos materiales y humanos con la única campaña que les interesaba, es decir, consolidar su esfera-imperio de influencia en el Pacífico contra el gigante industrial que ya era entonces USA. La URSS quedaba por completo fuera de sus posibilidades, pero nada les hubiese impedido hacer escaramuzas desde Manchuria y que parte de sus viejos acorazados hubiesen bombardeado instalaciones de la franja costera y Vladivostok. Posiblemente eso hubiese retenido las tropas soviéticas del Lejano Oriente y Siberia que se emplearon en la contraofensiva de Moscú y con posterioridad de forma continuada en todo el "Ostfront" con la relativa tranquilidad de saber que la URSS no estaría amenazada con tener un segundo frente digno de tal nombre a sus espaldas.

    Evidentemente, los anglosajones, además de disponer de recursos inagotables, lo hicieron bastante mejor en cuanto a compromiso y coordinación.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. A veces parece olvidarse de las verdaderas razones del comienzo de la I y II Guerra Mundial, y se pierde en consideraciones filosóficas.
    Tras la reunificación alemana, surgió una gran potencia, altamente industrializada, pero necesitada de un imperio, que proporcionara los recursos naturales y fuentes de energía que Alemania carecía.
    Compró las Carolinas a la corona española, otras nos las robó, asi como creó otras en África, que pronto suscitaron roces con el imperio británico, que luego perdió en el tratado de Versalles.
    No se olvide lo que decía el lord inglés, primer secretario general de la Nato, sobre las razones de su creación: " tener a los rusos hostigados y fuera, a los yanquis dentro y a los alemanes debajo.
    Hablando de fidelidades, pues si que cumplió Hitler sus promesas a Mussolini, sobre su aliado austriaco, y no desatad las hostilidades, hasta que Italia acabará de rearmarse.

    ResponderEliminar
  3. Mas peligroso seria para los USA un segundo imperio romano no tan brillante pero una potencia a destacar y un poderosisimo y estable reich aleman que una debil union de pobres republicas sovieticas. A todo esto el reich aleman tengo entendido que iria desde Borgoña hasta el monte Elbrus. Es esto cierto ?,y que pasaria con los paises del medio como letonia rumania hungria suecia etc?

    Gracias y un saludo

    ResponderEliminar
  4. He leído varias veces ambos artículos y la verdad...un deleite, tanto por su amena narración, como por los contrastados datos que expone.
    Su lectura, sería más que deseable, para las jóvenes generaciones, que manipulados por tanto fake news y conspiranoias, viven alienados ante un futuro más que incierto, que les espera.
    Necesario por qué? pues por eso, POR SU PROPIA SEGURIDAD.
    En medio de tanto conocimiento, siempre cojea en sus aseveraciones que en realidad son erróneas sobre Marx o el marxismo.
    Marx en sus escritos o Lenin o mismo Stalin en su El marxismo y la Cuestión Nacional, hacen referencia a ningún imperio, o invadir un Pais e imponer un determinado régimen político. La solidaridad imperialista se trata de apoyar a los movimientos revolucionarios de liberación nacional. Pero jamás suplantarlos, o robarles su protagonismo.
    Tanto Marx como Lenin, y al contrario de Rosa Luxemburg, apoyaban a los nacionalistas polacos, pese a su carácter claramente burgués en su afán por la independencia del imperio zarista.
    Habla de Finlandia, qué le impediría a Stalin hacerla volver al imperio ruso, como pago por su alianza militar con Hitler en el cerco a Leningrado, que tantas vidas soviéticas costó?. Pero en Finlandia durante la Revolución Rusa, los blancos ganaron a los rojos, que luego fueron masacrados. Por lo tanto al contrario, que en otros países donde la resistencia estaba compuesta en su inmensa mayoría por los comunistas, tenía una realidad diferente. Si por razones de seguridad estratégica Stalin se quedo un territorio finés, de vital importancia.
    La retirada del ejercito rojo de Austria, demuestra lo mismo, o la ruptura de Tito con el bloque soviético, y su creación del movimiento no alineada, por no hablar de las criticas de muchos comunistas a Stalin, por no acudir a las peticiones de auxilio de los comunistas griegos, masacrados luego de una invasión británica, iniciada para impedir un gobierno comunista en pleno Mediterráneo.
    Ese supuesto sistema tiránico, donde la Albania de Hoxha no tenía ningún problema en romper y declararse en 1956, enemigo de la URSS capitalista post Stalin, contrasta con el monolitismo impuesto en el supuesto "bloque de la libertad".
    Saludos y ojalá podamos seguir disfrutando largo tiempo de sus artículos y libros.

    ResponderEliminar