viernes, 10 de julio de 2015

LA II GUERRA MUNDIAL SIGUIÓ TRAS LA II GUERRA MUNDIAL






Efectivamente, la guerra en Europa no terminó a principios de Mayo de 1945 con la rendición del ejército alemán a las fuerzas aliadas y el Ejército Rojo. No, ese fue el principio de otra guerra aún más devastadora para los alemanes. Su persecución, expulsión, exterminio y un largo etcétera de tragedias y sufrimientos que no tenían sentido alguno en un país devastado y de rodillas. Era un país rendido sin condiciones, ante un enemigo despiadado y dispuesto a la venganza más cruel. ¡Vae Victis!

Esto es lo que expresa Giles MacDonogh en su libro “From the Liberation of Vienna to the Berlin Airlift”. Este escritor que es un “bon vivant” e historiador sobre el vino y la gastronomía, ha entrado en otro de los temas que le cautiva y es la historia de Alemania. Si seguimos el ejemplo gastronómico, puedo decir que este libro es un plato sólo para estómagos muy duros. Es un libro incómodo para mucha gente y para muchos historiadores que hablan de la “Guerra Buena” o la “Guerra Necesaria” y que pasan de puntillas ante lo que Giles explica en su libro, con abundantes pruebas de todo tipo.



El libro deja muy claro que los meses siguientes a Mayo de 1945, no trajeron la paz al destrozado esqueleto del Reich alemán, sino un sufrimiento aún peor que la destrucción provocada por la guerra. Tras las atrocidades con las que se culpabilizó a Alemania en toda Europa, uno podría llegar a entender un cierto grado de venganza por parte de esas víctimas, pero las bestialidades brutales que documenta Giles en su libro, van mucho más allá. Las primeras 200 páginas de este libro tan valiente, como necesario, son la crónica terrible del sufrimiento humano.

En el libro se estima que unos tres millones de alemanes murieron innecesariamente tras el fin oficial de las hostilidades. Un millón de soldados desaparecieron antes de que pudiesen regresar a los agujeros en que se habían convertido sus casas. La mayoría de ellos murieron en cautividad en la Unión Soviética, pero increíblemente, miles de ellos murieron como prisioneros de los anglo-americanos. Hacinados en cercados a lo largo del río Rin, sin techo y poca comida, cayeron como moscas. Otros más afortunados, se convirtieron en mano de obra esclava en países aliados, durante años. Increíblemente, hubo prisioneros alemanes en la Unión Soviética hasta ¡1979! Los dos millones de alemanes que murieron después de la guerra, fueron sobretodo ancianos, mujeres y niños, víctimas de enfermedades, frío, hambre, suicidio y matanzas masivas.

Además de las muy conocidas violaciones de prácticamente todas las mujeres que cayeron en las garras del Ejército Rojo, por tener la desgracia de estar en las zonas ocupadas por los comunistas, quizás los más repugnante que cita Giles en su libro es la matanza de unos 250.000 sudetes de origen alemán por sus vengativos compatriotas,los checos. Los supervivientes de esta limpieza étnica, desnudos y con escalofríos, fueron expulsados hasta la frontera, para no volver jamás a sus hogares. Estas escenas se repitieron en Polonia, Silesia, y Prusia Oriental, de donde estas comunidades alemanas que llevaban cientos de años allí, fueron torturadas y pateadas hasta su expulsión.

¿Por qué los aliados no detuvieron este holocausto que estaba sucediendo ante sus narices y del cual participaron en buena medida, acabando con inocentes? Giles indica en su libro que incluso podía haber sido peor, teniendo en cuenta el Plan Morgenthau, del cual ya he hablado en alguna ocasión y que pretendía convertir a Alemania en una granja enorme, sin industria y haciendo pasar hambre a sus habitantes, esterilizaciones masivas y deportaciones de la gente que hubiese quedado en las ciudades tras los bombardeos.
 
Es curioso que cuando es liberaron los llamados “campos de exterminio”, la furia aliada aumentó de forma increíble, incluso el general George Patton llegó a decir “¿Todavía creéis que es difícil odiarles?”. Sin embargo esos internos fueron rápidamente reemplazados por prisioneros alemanes... es decir, los campos siguieron activos. Y también es curioso el cambio de actitud de los aliados hacia los alemanes. No fue una cuestión humanitaria, sino “Realpolitik”. El miedo al comunismo que se extendía por  el corazón de Europa y las barbaridades comunistas, que mataron a miles de alemanes de la zona occidental, hizo llegar a la conclusión a los aliados de que habían destruido a un sistema totalitario, sólo para ser amenazados por otro mucho peor. Giles lo deja claro en su libro.

Incluso Patton, gran enemigo de los alemanes durante la guerra, llegó a decir que “habían luchado contra el enemigo equivocado” y llegó a sugerir el lanzar un ataque preventivo contra los comunistas con un combinado aliado-alemán. Eso no le granjeó demasiados amigos entre los que de verdad mandan y seguramente fue la causa de su asesinato en un más que dudoso accidente de tráfico en Diciembre de 1945. La ayuda aliada para la reconstrucción de la Alemania Federal y la salvación de Berlín por la ayuda del Puente Aéreo, fue la primera batalla de la “Guerra Fría”. No olvidemos que esa “ayuda” Alemania aún la está pagando y de hecho sigue siendo un país ocupado por tropas USA.

Giles MscDonogh ha escrito un libro muy importante que recomiendo a todos los que estéis interesados por este horrible período para Alemania. La historia que se relata ha sido silenciada ya que afectaba a todas las fuerzas aliadas, no se salvaba nadie. Todos tenían muertos en el armario. El amigo Giles ha escrito una verdad incómoda...

4 comentarios:

  1. Y a día de hoy sigue, ya no es una guerra de exterminio corporal, pero si espiritual y mental.
    Tenía mis dudas sobre si comprar cierto libro sobre la conspiración reptiliana porque es algo que no me convence en absoluto aunque es evidente que algo hay, y el autor tiene una buena mente, después de todo.
    Así que, a veces, cuando tengo dudas sobre si comprar o no, abro el libro aleatoriamente pensando que si aparece algo interesante es que posiblemente sea bueno comprarlo, y hete aquí que aparece el capítulo: Ataques de Falsa Bandera y empieza mencionando el de Hitler para justificar la invasión de Polonia con el incidente de Gleiwitz, cosa que ya ha hecho en algunos de sus videos. Evidentemente cerré el ejemplar de golpe y lo dejé en su estante en La Casa del Libro.
    Este buen hombre coge lo que le interesa de la archiconocida maldad nacional-socialista para reforzar por asociación los distintos postulados de su hipótesis, es algo que no suele fallar: compara, relaciona o asocia (aunque no tenga nada que ver) algo o a alguien con el nacional-socialismo y/o Hitler y recoge los frutos del rechazo que provoca para conseguir lo que deseas.

    Aquí tenemos a una señora que por contra si que ha hecho el esfuerzo de investigar y mostrar hasta qué punto se miente, se miente, se miente y se vuelve a mentir sobre los hechos referentes al III Reich, todo evidentemente para demonizarlo aún más por los siglos de los siglos:

    https://carolynyeager.net/gleiwitz-%E2%80%9Cfalse-flag%E2%80%9D-incident-pure-fiction

    La página es fascinante.

    Me permito una cita histórica: "Del sacrificio de nuestros soldados y por mi comunión con ellos en la muerte, nunca desaparecerá de la historia de Alemania, la semilla del radiante renacimiento del movimiento Nacional-Socialista y por tanto, de una verdadera comunidad de naciones." Berlín, 29 de Abril de 1945 a las 4:00 AM
    Fuente: http://www.ordenycultura.es/foro/showthread.php?519-Desaparece-quot-El-silencio-de-la-verdad-quot-referencia-para-el-nacionalsocialismo-espa%F1ol

    Estas no se si serán ciertas, pero el espíritu sin duda lo es: (Misma fuente que la anterior)

    «Llegará un día en que el mundo lamentará no habernos sostenido contra los judíos y los comunistas. Perderán todo maldiciendo a Churchill, el mayor enemigo de la humanidad»

    «...Vendrán hombres que aun sin mencionarnos, porque les estará prohibido o porque temerán hacerlo, intentaran transitar por este camino nuestro. Y serán combatidos y traicionados al igual que nosotros lo fuimos. Pero al final venceremos porque lo bueno y lo verdadero siempre triunfa en este mundo»

    Esto último parece de Goebbels y lamento decir que discrepo en la última frase, es evidente que en este mundo el mal prevalece, pero no por ello hay que rendirse: La Guerra sigue, de otra manera, pero sigue.

    Un saludo.

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  2. Somos islas que se pueden conectar por las autopistas de INTERNET, algo impensable hace no muchos años y que es un lujo, para poder seguir, que otros no tuvieron.

    Un hilo de foro interesante, a cuento de que la Guerra hoy en día sigue:

    http://www.ordenycultura.es/foro/showthread.php?517-Holocausto-Capitalismo-y-sionismo.-%BFCu%E1ndo-reinar%E1-la-verdad

    Un saludo.

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