jueves, 28 de marzo de 2019

EL FINAL DE UN HOMBRE


En 2011, hice un viaje en coche a las Ardenas en Bélgica con mi hijo mayor y un compañero para seguir la ofensiva alemana de 1944/45, y visitar varios museos y lugares emblemáticos. Durante el viaje hasta allí paramos en un pueblo cualquiera en Francia, Traves. Bueno, no es un pueblo cualquiera, es donde vivió sus últimos años hasta ser asesinado Jochen Peiper en 1976. La foto que incluyo pertenece a un trozo de ladrillo original de su antigua casa, totalmente calcinada y donde fue encontrado. Pero hablemos de este hombre que combatió, prácticamente, desde el principio en la II Guerra Mundial en todos los frentes, hasta su trágico final en Francia.

 
Este berlinés nació el 30 de Enero de 1915, hijo de un oficial en la reserva del Ejército Imperial Alemán. Perteneció a las SS y a pesar de que en 1938 era el adjunto al Reichsführer Heinrich Himmler, quiso servir en primera línea desde el inicio de la guerra en 1939. Estuvo al mando de la 10ª Compañía de la División Leibstandarte A.H. en Polonia, Holanda, Bélgica y Francia. En 1941 luchó en Rusia con el 3er Batallón de Granaderos Blindados del 2º Regimiento. Reemplazó a la 320 División de Infantería del general Postel, rodeada en Jarkov. El 19 de Marzo de 1943, tomó Bielgorod. En Septiembre, en plena batalla de Kurks, fue enviado a Italia con la división. En Noviembre luchó en Jitomir y con el 1er Ejército rompió el cerco que les rodeaba en Kamenets Podolsk. Hasta Octubre de 1944 luchó en el frente Occidental, Normandía, y fue herido siendo retirado del frente.
 
El 16 de Diciembre formó parte de la ofensiva alemana en las Ardenas, bajo el mando directo de “Sepp” Dietrich y su 6º Ejército Blindado. Peiper y su “Kampfgruppe" fueron la punta de lanza de la ofensiva con la 1ª SS Panzer División Leibstandarte A.H., llegando hasta el pueblo de La Gleize, cerca de Stavelot. Lejos de otras unidades alemanas por avances realmente audaces fue cercado, pero pudo escapar con sus hombres a pie y con un clima helado, dejando atrás todo el material y vehículos. Siempre bajo el mando de Dietrich, combatió a los soviéticos hasta el final al Oeste del Danubio, cerca de Viena. En los Alpes a la altura de San Pollen y Krems, Peiper y sus hombres se rindieron a los americanos. En aquel momento su rango era el de Obersturmbannführer y portador de la Cruz de Caballero con Espadas. Peiper fue un ejemplo para sus tripulaciones panzer y bajo su mando el equipo combatió muy bien. No hubo jamás una sola deserción o traición entre las unidades bajo sus órdenes.
 
Tras la capitulación alemana, este soldado duro, de mente clara e increíblemente valiente y audaz, fue hecho prisionero, golpeado y humillado. Fue acusado de haber ordenado la ejecución de prisioneros de guerra americanos en Baugnez, cerca de Malmedy, durante la batalla de las Ardenas. Hoy se va clarificando que estos prisioneros americanos fueron llevados a un prado para esperar allí un transporte a primera línea y devolverlos a los suyos. No podían llevarles con ellos en su avance. Peiper dejó a algunos de sus hombres para vigilar al grupo. Él mismo condujo sus tanques muy por delante de las tropas que les seguían a Ligneuville. Debido al hecho que muchos de los hombres de su “Kampfgruppe” llegaron a Baugnez, esperaron allí hablando con sus camaradas que se habían quedado atrás y que iban agrupándose ahí.
 
Mientras esperaban, un vehículo “Spähwagen” tuvo una avería y fue reparado. De repente un soldado sentado en un tanque se dio cuenta de que algunos de los prisioneros americanos estaban intentando huir. Realizó un disparo con su pistola, pero causó un gran pánico entre los prisioneros que comenzaron a correr en todas direcciones. Los alemanes usaron sus ametralladoras y 21 prisioneros fueron alcanzados e su huida.
 
En la capitulación, los hombres de la 1ª Panzer División Leibstandarte A.H. fueron identificados y llevados al campo de concentración de Zuffenhausen. 400 fueron transferidos a la prisión de Schwäbisch Hall, cerca de Sttutgart. Las tropas de Peiper consistían en soldados muy jóvenes, desde los 16 hasta los 19 años. 22 de los 74 convictos estaban por debajo de los 20 años y todos fueron torturados para forzarles a confesar. Los hombres fueron llevados al campo de Dachau, donde 72 de los 74 acusados fueron condenados en un juicio que algunos consideraron un “show”. Uno se suicidó, otro era alsaciano y fue entregado a los tribunales franceses. 43, entre ellos el propio Peiper, que fue acusado por las acciones de sus hombres, fueron sentenciados a la horca. Peiper dijo que como soldados esa muerte era indigna y pidió que fuesen fusilados. 22 fueron condenados a cadena perpetua, 8 a veinte años de cárcel y 11 a diez años. Tras once años de prisión, Peiper fue liberado como el último de sus camaradas, en Diciembre de 1956.


En Enero de 1957, comenzó a trabajar para Porsche en Frankfurt. Los sindicatos comunistas pidieron su despido y lo consiguieron. Luego trabajó para Volkswagen en Stuttgart, pero fue despedido nuevamente por la agitación izquierdista contra su persona. Peiper fue consciente en ese momento de que no podía seguir en Alemania y se fue con su familia a Francia. Recordaba una región que conoció durante la ofensiva de 1940, que le había gustado mucho y que se encontraba en la zona de la llanura del Langres. Era una zona tranquila de la Francia rural.

En aquel entonces Peiper había ayudado a un prisionero de guerra francés, un nacionalista amigo de Alemania, y que había trabajado en Reutlingen para algunos familiares de Peiper como trabajador forzado en un garaje. Pero había una regulación entre Francia y Alemania, permitiendo la puesta en libertad de dos prisioneros de guerra franceses por cada trabajador voluntario que quisiese trabajar en Alemania. Con la recomendación de Peiper ese hombre, Gauthier, pudo volver con su familia. No olvidó a Peiper cuando éste tuvo que abandonar Alemania en 1957. Fue Gauthier quien le ayudó y vendió de molino de agua de Traves. Ese edificio antiguo estaba en muy malas condiciones y Peiper no tenía el dinero para restaurarlo. El SS Obersturmabanführer Erwin Ketelhut lo adquirió poco después y en 1960, Peiper, construyó una casa en Spannplate junto al río Saona, escondida entre los arbustos, que no se veía desde la carretera y parecida a una fortificación militar. Vivió ahí, a pesar de las amenazas y llamadas telefónicas anónimas, de forma pacífica durante 16 años.

El 11 de Julio de 1976, compró alambre para una perrera en una tienda en Vesoul, la capital de ese departamento francés. El vendedor era un alsaciano, Paul Cacheux, miembro del partido comunista, reconoció a través de su acento que era un alemán y le preguntó si había estado en Francia durante la guerra. Peiper pagó con un cheque con su nombre y dirección. Paul Cacheaux miró el nombre de Peiper en una “lista marrón”, donde estaban registrados todos los alemanes en busca y captura. Avisó a partido de la presencia del alemán en la zona. El periódico del partido comunista francés “L’Humanité” se preguntaba “¿Qué hace un nazi en Francia?”. Se pedía el forzar a Peiper para marcharse de Francia. Se distribuyeron papeletas mostrando a Peiper como un criminal de guerra y nazi, a todos los habitantes de Traves. En las paredes aparecieron pintadas que decían “¡Peiper te vamos a dar un 14 de Julio!”. Como sabemos, el 14 de Julio es la fiesta nacional francesa.

En la mañana del 13 de Julio, Peiper envió a su mujer de regreso a Alemania. Sufría un cáncer. Él no quería dejar su casa ya que creía que se la quemarían. Su vecino Ketelhut le sugirió pasar la noche en el molino, pero no quiso. Tampoco quiso que Ketelhul se quedase con él, ya que dispararía contra los supuestos atacantes. Dijo “No, ya ha habido suficientes matanzas”. Peiper esperó en la barandilla de su casa desde la cual podía observar el río Saona. Erwin Ketelhut le había dejado su rifle. A las 22:30 Peiper escuchó un ruido entre los arbustos y vio una docena de hombres subiendo por la ladera del río. Disparó al aire para intimidarlos. Una voz de mujer le dijo que saliese de su casa. Accedió y  abrió la puerta para hablar con ellos.
 
Lo que pudo suceder después es difícil de saber. Lo cierto es lo que allí se encontró. El cuerpo de Peiper fue hallado achicharrado y con sólo un metro de tamaño. Le habían cortado las manos y los pies. Había muerto sobre las 01:00 de la mañana. La casa estaba quemada y el techo caído. ¿Qué había pasado hasta esa hora?. ¿estaba vivo cuando fue mutilado? ¿Estaba vivo todavía cuando fue quemado? Los culpables habían esparcido gasolina en el suelo y le prendieron fuego con una mezcla de petróleo y aceite de motor. Peiper yacía en su dormitorio a la izquierda y con la espalda apoyada en la pared y un brazo doblado sobre su pecho. No estaba aplastado con lo que había muerto debido al inmenso calor. El cuerpo se había encogido por esa alta temperatura.
 
Erwin Ketelhut y los franceses que le habían conocido y que le apreciaban, compartían la opinión de que ese hombre caballeroso, que había desafiado numerosos peligros no merecía morir así. Siempre he creído que fue un asesinato ritual, las amputaciones, el fuego, la persona, etc., me llevan a esa conclusión. Los asesinos habían conducido sus coches hasta el meandro del río, donde habían dos barcas esperando. Cruzaron el río, subieron por la ladera y pasaron a través de los arbustos hasta la casa. Tras el asesinato hicieron a toda prisa el mismo camino de vuelta. Los bomberos buscaron en la zona del río por las partes del cuerpo que faltaban, pero sin resultado. La policía investigó, al parecer, durante 6 meses. Se interrogó a los comunistas de Vesoul. ¡Nadie sabía nada! El caso quedó cerrado. Nadie fue arrestado o castigado.
 
El área de Traves no esta muy poblada, doy fe de ello incluso ahora. Hay 10 habitantes por cada kilómetro cuadrado. Todos se conocen y todos saben todo de todos. Los culpables eran conocidos por los habitantes, pero nadie dijo nada...
 
Descanse en paz.

6 comentarios:

  1. Admirable hombre y un elogio debido siempre.

    Creo que Robert Shaw, gran actor, le interpretó (más o menos, como el Col. Martin Hessler) en la película de 1965 "La Batalla de las Ardenas", rodada en la sierra de Madrid con el material, tanques y soldados de Ejército Español.
    Creo recordar que reflejan el incidente de los soldados americanos en Malmedy el 17/12/1944 pero no el bombardeo de Malmedy el 22/12/1944 por tres operaciones de bombarderos americanos y que no solo causó las consabidas víctimas entre los belgas, últimamente se ha especulado sobre si algunos de los soldados americanos muertos en Malmedy lo hubiesen sido en los bombardeos de la población en la que al huir de las tropas alemanas buscaron refugio y se les puso en la cuenta de los muertos provocados por los malvados nazis en el incidente de días antes.

    Con respecto a viejos ritos hay uno ya clásico que es hacerse con la cabeza de un enemigo como trofeo. Un atavismo mágico que además del típico trofeo, como le sucedió a la calavera de los restos del Jefe y Chamán Apache Gerónimo, también envuelve creencias de algunos pueblos sobre que el enemigo cuya cabeza poseas no podrá encontrar su camino al otro mundo y será prisionero o se tendrá cierto control sobre él.

    Cortar manos y pies es todo un clásico de toda la vida, así como el holocausto...

    R.A.E.: Del lat. tardío holocaustum 'holocausto, sacrificio con quema de la víctima', y este del gr. ὁλόκαυστον holókauston.

    Claro que todo junto y a la vez...

    He encontrado una coincidencia curiosa de esas que llaman la atención:

    2 Samuel 4:12 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
    12 "Entonces David ordenó a sus servidores, y ellos los mataron, y les cortaron las manos y los pies, y los colgaron sobre el estanque en Hebrón. Luego tomaron la cabeza de Is-boset, y la enterraron en el sepulcro de Abner en Hebrón."

    El pasaje se aparece igual en la Sacra Vulgata del s.IV pero en latín, claro.

    Un saludo.

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  2. Jochen fue un hombre muy especial!!sus dos hijas le sobreviven en Alemania, el varòn fuè a vivir a USA y està con el mismo apellido (no se donde lo leì asì mismo esta leyenda urbana que comentarè) " el Leibstandarte fuè enviado a Italia a descansar un tiempo, una vez esta unidad estuvo estacionada cerca de un complejo de rieles de ferrocarril donde al percatarse Peiper ordena que vean que alboroto era, le comunican que eran mujeres ancianos y niños judìos a punto de abordar los trenes en viaje a los campos, mas este se presenta con sus tropas y dicen que el se encargarà de los judìos y los cargan en camiones y los llevan lejos de ahì, y los libera en otro sitio..no se si serà verdad y làstima no recuerdo donde leì, pero conociendolo como era..capaz que si y siendo inclusive de las Waffen SS jamàs se afiliò al partido. mi humilde apoyo a este excelente artìculo y al buen comentario de D.Grey.gracs por estar y ser!

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  3. Quisiera acotar algo breve sobre Jochen, si bien FPG ya adelantò de que fuè adjunto de Himmler, deseo comentar que llegò a ser 1Er.Asistente del Reichsführer!y evidente que HH le tenìa una simpatìa especial,tal que en sus correspondencias se referìa "al querido Jochen", tal vez el hecho de que Sigurd Hinrichsen era secretaria de la oficina de HH y la cual serìa la Sra. Peiper y esta era muy amiga de Edwig Potthast (amante de Himmler), ahora bien ,segùn leì en "La Orden de la Calavera"1979 de Heinz Hohne este comentaba que para ingresar en la Leibstandarte un requisito era tener una altura entre 1,90 mts. mìnimos asì como en la Totenkopf solo era 1,78 mts, y se nota evidente la simpatìa de HH, pues Jochen no era muy alto ni llegaba a esos promedios, pero acompañò a Himmler a Italia y España en visitas oficiales antes de volcarse de lleno ya a los combates en el Este y ya en todo combate hasta el final..Un hombre brillante Jochen Peiper!!

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  4. Es lo que pasa cuando se pierde la guerra... se pierde todo.

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