domingo, 22 de mayo de 2016

¿HABRÁ PAZ PARA EL DIFUNTO?


Según he podido saber, el cuerpo de Rudolf Hess ha sido exhumado de su sepultura familiar y sus huesos incinerados y luego esparcidos en una zona sin determinar. El alcalde de la ciudad bávara de Wunsiedel, donde estaba enterrado Hess, ha justificado esta acción diciendo que así se evitaba que la tumba se convirtiese en un lugar de peregrinaje para los neo-nazis.

Por lo que sé del testamento de Hess, éste quería ser enterrado en Wunsiedel con sus padres en el panteón de la familia. En el momento de su funeral, la iglesia luterana local que gestiona el cementerio del pueblo, no puso impedimento alguno y dijo que no se podían ignorar los deseos del difunto. El haber sacado de su tumba a Hess y el disponer de sus restos es un método que me ha recordado a reciente asunto de Osaba Ben Laden y su “entierro” en el mar... Aunque en otros artículos de este blog he hablado de Rudolf Hess creo procedente recordar algunos puntos de su vida y de su muerte.
 
Hess nació en Alejandría, Egipto, el 26/4/1894. El joven Hess se presentó voluntario para luchar por Alemania en la I Guerra Mundial y tan pronto como Noviembre de 1914, ya estaba en una trinchera en el Somme. Ganó la Cruz de Hierro de 2ª Clase por su valor y sufrió dos heridas muy graves durante el conflicto. Hess se horrorizó por los términos del Tratado de Versalles como consecuencia del final de la guerra. Se sintió ultrajado por la llegada de los comunistas a Baviera al inicio de la posguerra. Hess estaba en primera línea cuando el régimen judío-comunista fue derrocado el 1 de Mayo de 1919. Poco después, Hess se convirtió en el miembro nº 16 del Partido Alemán Socialista Nacional de los Trabajadores (NSDAP), en Julio de 1920.
 
Durante el “Putsch” de la Cervecería del 9 de Noviembre de 1923, Hess junto a Hitler fue arrestado por su intento de golpe de estado. Fue encarcelado en la prisión de Landsberg, donde editó el manuscrito de Hitler, Mein Kampf. Tras su salida de prisión, Hess se convirtió en el secretario privado de Hitler. A medida que el Socialismo Nacional subía hacia el poder, también subía Hess y el 21 de Abril de 1933, con el partido en el poder democráticamente, Hess fue nombrado responsable del NSDPA. En este cargo, Hess dirigió el partido como representante directo de Hitler. Al final de ese mismo año, Hess fue nombrado Ministro del Reich sin cartera. Y en esos mismos años, Hess se convirtió en el confidente más próximo a Hitler.
 
En Septiembre de 1939, Alemania y Rusia invadieron Polonia. En los meses que siguieron a la declaración de guerra sólo contra Alemania por parte de Francia e Inglaterra, Hitler trató infructuosamente de restablecer la paz con ambos países. En Mayo de 1941 Hess creó un revuelo internacional, volando con su Messerschmitt personal hasta Inglaterra y cayendo en paracaídas en Escocia, en un último esfuerzo para negociar la paz entre Inglaterra y Alemania. Si Hitler sabía o aprobó la misión de Hess sigue siendo un intenso debate desde la fecha del mismo vuelo. Ya se empieza a saber firmemente algo que era fácil de intuir a los que nos tomamos la historia de forma seria, sin cortapisas, ni corrección política: Hitler supo y aprobó la misión de Hess. En una declaración de 28 páginas descubierta por el historiador Matthias Uhl y hecha por Karlheinz Pintsch, adjunto de Hess, éste escribe que la misión de Hess fue “utilizar todos los medios a su disposición para alcanzar, sino una alianza militar con Inglaterra contra Rusia, al menos la neutralización de Inglaterra” e indica que Hitler estaba totalmente al corriente de la misión.
 
Al llegar a Escocia, Hess declaró que se hallaba allí “en una misión de humanidad” para ofrecer los términos de una paz con Inglaterra. Las autoridades británicas en vez de ello lo metieron en prisión en la infame Torre de Londres. Winston Churchill llamó a la presentación de Hess “un cuento chino”. La posición oficial del gobierno inglés fue que Hess hablaba sólo por sí mismo. Tras su encarcelamiento por los británicos, Hitler y su gobierno denunciaron oficialmente a Hess y dijeron que era “víctima de alucinaciones”. Es interesante saber que el los británicos han sellado todo el material de sus archivos sobre los interrogatorios a Hess hasta el 2017, y el Foreign Office ha rechazado revelar por qué.
 
Mientras pasó la mayor parte de la guerra en una celda británica, Hess no escapó al cargo de “crímenes de guerra”. Se le llevó ante el Tribunal Militar Internacional de Nurenberg. Apenas habló durante el juicio. Se le recuerda por haber dicho “No me lo creo” cuando se le mostró un documental sobre los campos de concentración que encontraron las tropas americanas. Finalmente fue declarado culpable de “Crímenes contra la paz” y sentenciado a cadena perpetua. Durante los siguientes 41 años Hess estuvo en la prisión de Spandau. Desde 1966 hasta su muerte en 1987, vivió en una celda de 3, 5 x 5 mts, bajo un perverso ballet de guardia americana, británica, francesa y rusa que ritualmente se turnaban para vigilar a este prisionero de la paz. Puesto que Hess era el único prisionero en Spandau, el coste de su encarcelamiento se estimó en unos 840.000 dólares al año.
 
El 17 de Agosto de 1987, cuando Hess contaba con 93 años, se dijo que se había suicidado ahorcándose. Algunos autores incluyendo a su hijo Wolf-Rüdiger Hess, han afirmado que Hess fue asesinado en Spandau. Realmente es extraño que tras todos estos años Hess quisiese suicidarse. Poco antes, en ess mismo año de 1987, Hess aun hizo esfuerzos para que le liberasen de la prisión. Parece ser que tampoco podía levantar sus brazos por encima de sus hombros, haciéndole particularmente difícil el ahorcarse él solo. Se dice que un guardia ha admitido que todo el cuento del suicidio había tenido una “perfecta puesta en escena”. En su diario de prisión, Hess solicitó varias cosas en la misma mañana de su supuesto suicidio, algo extraño para alguien que desea matarse.
 
Se le grabó diciendo que si tuviese que vivir de nuevo “Creo que seguiría el mismo viaje, la misma ruta y acabar aquí en Spandau. No hubiese querido el perder la oportunidad de servir bajo Adolf Hitler como su diputado”. Hay pocas dudas de que el servicio de Hess a Hitler y al Socialismo Nacional le llevaron por ese camino sin titubear. Es también verdad que su apoyo inquebrantable a la causa Socialista Nacional le hizo pasar el resto de su vida en prisión, su posible asesinato en Spandau y finalmente la violación de su tumba que indicaba yo al principio del artículo.
 
Hoy los restos de Lenin momificado están, desde 1924, en la Plaza Roja en el centro de Moscú. La tumba de Stalin fue trasladada durante los años de Kruschev, pero aún descansa en una tumba junto a los muros del Kemlin. Los restos de Mao Tse Tung están en un mausoleo en la plaza de Tiananmen en Pekín. Napoleón descansa bajo la cúpula de "Los Inválidos" de París. Claramente, el número de víctimas no es un problema cuando se trata de determinar quien debe descansar en paz y quien no. La ironía final en la historia de Rudolf Hess es que fue incapaz de encontrar la paz incluso en la muerte.

8 comentarios:

  1. Bien dicho señor Botaya. Para los verdaderos dirigentes del mundo la verdad historica siempre debe quedar escondida o peor transformada en una riada de mentiras.

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  2. Bueno, ya se sabe que ésta gente no tiene ni el más mínimo sentido de honor o dignidad...

    Y los tontos tan útiles como siempre:

    http://www.elindependiente.mx/noticias/?idNota=28170

    http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/misc/newsid_6444000/6444365.stm

    No basta con saber que están muertos hay que repudiarlos ¡incluso a Hindenburg!, ya le llegará el turno a Bismarck supongo...
    Me recuerda a las ceremonias de confirmación católica: "...¿renunciais a Satanás y sus obras?..." y se contesta bien fuerte "¡Sí, renuncio!".
    Y nos lo recuerdan constantemente y como no te confirmes o no te corrijas...

    En fin, quiero creer que todo ésto es por algo al fin y al cabo, si no, no estarían tan pesados...

    “Latrant et scitis estatint praetesquitantes estis”
    -Anónimo-
    “Ladran y sabéis al momento que cabalgáis por delante de los demás”

    http://f.blick.ch/img/incoming/origs4795593/7020146072-w980-h653/imago-st-0312-15160003-69882801.jpg

    ¿Quién sabe?.

    Un saludo.

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  3. Propondría otra teoría, no muy convencional.

    Que Hess era un espía británico. Su marcha a Inglaterra es posiblemente uno de los momentos mas críticos de la guerra. Hess se marcha el 10 de Mayo de 1941.

    a) Operación Rheinübung, 19 de mayo 1941. Salida de puerto de la flota alemana con el Tirpiz y el Prinz Eugene. Con diferentes apoyos tanto submarinos como de superficie.

    b) Operación Barbarroja, 22 de Junio 1941, invasión Union Sovietica. De lo cual fue avisado Stalin.

    c) Los "tiempos felices" de los Uboots en el Atlantico que llevaron a terminar estos tiempos felices, poco mas o menos en esas mismas fechas de la llegada de Hess a Inglaterra.

    d) La casualidad de que los Ingleses entre el siete y el diez de mayo se hicieran con la maquina enigma y sus códigos. ¿En realidad no lo llevaría Hess?.

    Incluso dejaría montada infraestructura para suministrar esos codigos en el futuro, por el complejo sistema de encriptacion (pero esto es otra historia).

    e) El nacimiento de Hess en Alejandría. No olvidemos colonia Inglesa. Lo que dijera el a sus ayudantes no tendría mayor significado que encubrir el hecho de la escapada y el tema de "la maquina enigma".

    f) A quien se le ocurriría en el momento mas critico posiblemente de la guerra, mandar a uno de los principales colaboradores a un país enemigo. Igual alguien piensa, los ingleses no le habrían sacado hasta cuando Hitler salia al servicio.

    Esto de momento, un saludo.


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  4. Quería decir: Bismarck no Tirpiz

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  5. Me encanta tu artículo, a pesar de ue ya conocia bastante bien la vida de Hess.

    Por cierto te he escuchado en el programa SABIENS he estado muy bien.

    Felicidades y nos vemos el día 25

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  6. Creo que conoceréis el libro del tunecino Abdallah Melaouhi, que cuidó de Hess hasta su asesinato -él lo afirma- en la cárcel.
    http://es.metapedia.org/wiki/Abdallah_Melaouhi

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  7. Creo que conoceréis el libro del tunecino Abdallah Melaouhi, que cuidó de Hess hasta su asesinato -él lo afirma- en la cárcel.
    http://es.metapedia.org/wiki/Abdallah_Melaouhi

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  8. Toda causa tiene su efecto, y todo efecto tiene su causa. Nada escapa a esta Ley.

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